Se acerca una fecha muy señalada en el calendario religioso de luteranos y católicos: el 31 de octubre de 2017 se cumplirán 500 años de la fecha escogida como símbolo de la Reforma luterana, aquella en que según la anécdota tradicional -aunque no muy cierta históricamente-, clavó en la puerta de la catedral de Wittenberg las «95 tesis».
Estamos recién en 2013, pero el tema es necesariamente conflictivo, así que no viene mal empezar con tiempo a preparar lo espíritus a las grandes preguntas que traerá la ocasión: ¿es algo celebrable para el católico? ¿podemos celebrar juntos? ¿puede la Reforma tener algún significado positivo para la historia del catolicismo? y muchas otras.
La Comisión Luterano-Católica para la Unidad, constituida hace 50 años y que produce regularmente material teológico conjunto, y que es a la vez la responsable de los pasos previos y la redacción de ese documento oficial de las dos iglesias que fue la "Declaración conjunta sobre la doctrina de la justificación", preparó y da al público ahora mismo un documento llamado «Del conflicto a la comunión».
Soy sincero, estoy tan decepcionado con el crecimiento del conservadurismo en el catolicismo de habla española... no del tradicionalismo (que ojalá!) sino del rancio conservadurismo, de no querer que me cambien ninguna de mis certezas, aunque sean errores, de pensar que si otros se salvaron de tal forma hace 200 años, eso tiene que seguir siendo salvador para nosotros, aunque hace 200 años todo el entorno mundial fuera distinto, que pienso, a lo mejor equivocadamente, que este documento no se traducirá (al menos por editoriales o sitios importantes) al español.
Como grano de arena, y pidiendo disculpas de antemano porque mi inglés deja mucho que desear, comencé la traducción y publicación en ETF de este documento que creo que es un muy buen aporte al tema, para meditar y apoyar la causa ecuménica. No tengo posibilidad de hacer la traducción de un tirón, pero me comprometo a ir poniendo nuevas partes lo más seguido posible, a ver si en un par de meses está listo.
Lo que hay hasta ahora (prólogo, introducción y mitad del primer capítulo) está aquí: http://.www.eltestigofiel.org/lectura/publicaciones.php?idu=308
Deseo sinceramente que sea de provecho para todos los que se interesan en la cuestión ecuménica y tienen esperanza de la difícil reunión de las iglesias.
Muchas gracias a Hernán, que pasó el original a su Google+, sin lo cual ni me hubiera enterado....
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«Muestra las maravillas de tu misericordia, tú que salvas a quien se refugia a tu diestra.» (S 17)
Creo que "conmemorar" es más apropiado que "celebrar"
Sí, es cierto, "celebrar" lo identificamos más con festejar; de todos modos creo que la pregunta se entiende bien, incluso conmemorar juntos podría ser un punto de conflicto.
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«Muestra las maravillas de tu misericordia, tú que salvas a quien se refugia a tu diestra.» (S 17)
Acabo de subir el capítulo II del documento:
http://.www.eltestigofiel.org/lectura/publicaciones.php?idu=308
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«Muestra las maravillas de tu misericordia, tú que salvas a quien se refugia a tu diestra.» (S 17)
¿Y por que no podemos celebrarlo?
¿No se trata de eso justamente: de enterarnos (aunqeu sea en retrospectiva) que peso y significado tuvo esa crisis en la Iglesia?
Si celebramos el pecado de Adán, bien podemos celebrar las 95 tesis
Bueno, quizás sea cuestión de matices de idioma, pero para mí "celebrar" significa "festejar", es decir: implica una afirmación de que lo sucedido es algo bueno, y que nos alegramos de eso. "conmemorar", para mí no tiene ese contenido de valoración, a lo sumo afirma que vale la pena hacer memoria del hecho.
"Celebramos el pacado de Adán" ? Bueno, sólo lo damos por bueno en cierto sentido, y sólo en dependencia con otra cosa - y esta es la que realmente celebramos, creo.
Igual, bien pueden ser meros matices del idioma, variables.
No
Un abrazo
Maite
No entendí el "no", Maite.
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«Muestra las maravillas de tu misericordia, tú que salvas a quien se refugia a tu diestra.» (S 17)
Supongo que quiere decir que la palabra correcta es "conmemorar", que equivale a no olvidar, a tener presente, a intentar comprender y valorar correctamente los hechos y con ello ayudarnos a no repetir los errores históricos y mejorar lo presente, en lo que se pueda.
Los unos y los otros, claro está.
¿A quién iremos, Señor? Solo tú tienes palabras de vida eterna
Estoy de acuerdo con Maite: No.
Yo supongo que estos "no" crípticos responden a la pregunta del título.
Si, yo también los entiendo así, como respuestas a mi pregunta.
Obviamente que admito la corrección a la pregunta: no me refería a celebrar en el sentido de "festejar", sino de conmemorar; aunque sí debo decir también que, como se deduce de mi texto inicial, me refiero a un conmemorar que no sea simplemente llamar a los luteranos y deciirle: "bueno, aunque fue romper con nosotros, igual me uno a ti en tu sentimiento".
No, cuando me refiero a conmemorar, me refiero a asumirlo como algo que forma parte de nuestra historia católica, que dio lugar a algo nuevo que es también interior al catolicismo, y que eso nuevo no es sólo el hecho negativo de la ruptura, sino una nueva oportunidad de llegar más profundamente a la verdad de la fe, en el sentido de la "feliz culpa, que nos mereció tal redentor", ya que Elena recordó lo de "celebrar" el pecado de Adán.
Es decir, pienso que si llegamos a poder en algún momento volver a la unidad, o al menos alcanzamos una unidad mayor, también la fe habrá crecido y llegado a mayor altura que antes de la ruptura.
Huelga decir que esa es tan solo mi opinión, y que me encantarían unos "noes" un poco más desarrollados.
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«Muestra las maravillas de tu misericordia, tú que salvas a quien se refugia a tu diestra.» (S 17)
No se historia, y estaré encantada de que me desburren
Pero igual me gusta la idea de celebrar. Celebramos el pecado de Adan, porque nos ganó un redentor de postin. Y decimos "donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia". Festejamos la muerte del martir, y los que iban a martirio iban cantando.
La crisis de Lutero significo un remecerse intenso en la Iglesia católica, una división que perdura. Y sin embargo charlamos, y está en planes una conmemoración conjunta, luego de sesudso planes y revisiones. De reuniones de viejos doctos de lado y lado, que tomarán el te juntos y coincidirán en algún breviario.
Creemos que están contados los cabellos de nuestras cabezas, y que la Iglesia es una extensión de la voluntad de Dios.
O como me respondió MaJo, cuando le pregunté ¿Quién fue?: "Es un misterio"
Desde mi asiento, en las gradas, se ve muy bien.
Celebremos, pues.
Lo que es por parte humana, no veo que haya mucho que celebrar. La ruptura se produjo por culpa del orgullo de unos y la prepotencia de otros, y llevó a la muerte de muchas personas y al escándalo de ver a cristianos matándose entre sí (el antitestimonio del "ved como se aman", que contribuyó como pocas cosas al descrédito de Dios).
Por parte divina, hay que celebrar el hecho que Dios sacó bien de este mal, pues se produjo la reforma de la Iglesia, que arrastraba mucha corrupción desde hacía siglos, y suscitó muchis santos.
Yo más que celebrar, daría gracias a Dios, pediría perdón, y por lo demás permanecería en silencio.
Un abrazo.
Sí, me alegré mucho al leer la noticia en News.va (para el noticiario de ETF la tomé de allí). Espero que además los servición de traducción vaticanos se dignen poner en línea la versión castellana del discurso, del que por ahora sólo hay italiano e ingles: http://www.vatican.va/holy_father/francesco/speeches/2013/october/index_sp.htm
La verdad es que el espíritu ecuménico y la comprensión del ecumenismo en nuestro idioma necesitan un fuerte impulso, al menos en España, y vendría bien que hubiera versiones de todo ese material..
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«Muestra las maravillas de tu misericordia, tú que salvas a quien se refugia a tu diestra.» (S 17)
No, sí que vamos a celebrar, cara a la galería; desde luego, no vamos a celebrar un reencuentro de hermanos; La Unidad, est amuy lejos, vamos salvo un milagro, y, no creo que se de; y, no por culpa católica; no, esta vez no tenemos culpa, si no porque la mayoría de nuestros hermanos no católicos, pues nos ven, aunque abiertamente no lo digan, como papistas, idolatrás, los que más gente quemamos en la maldita inquisición, como si, luteranos, anglicanos, y, no digamos calvinistas, no mandarán a más gente al cielo, por pensar, y, entender la Escritura de otro modo
Sí los católicos, salvo excepciones que de todo hay, no buscamos el regreso de nadie, porque no se puede retornar, a lo que ya no hay; los otros cristianos, salvo excepciones que también hay; lo que pretenden es " la conversión de los católicos"; porque ellos no precisan conversión
Pero logicamente, esta la diplomacia, estan los obispos, sacerdotes, donde los hay, o, pastores, y, de cara al público, pues habrá palabras espero que esta vez, La Iglesia de Roma, no pida perdón, que ya les toca a los otros, pero bueno, habrá palabras "sentidas"; sobre el dolor de la separación
se hablará de los progresos hechos
Pero todo, seguira igual, el sentarnos juntos a comulgar, ni dentro de cien millones de años, pero es que simplemente el que no, nos vean con recelo, no menos
Sinceramente, creo que es trabajo inútil, tal vez porque no creo, en los milagros
Sí, ya no,nos sacamso los ojos, deberíamos dejar lo ahí
Y, cada uno, que siga, en su Iglesia, Comunidad, o, donde le pete
Que si la cosa, llego ahi, digo yo, que Dios, algo, habrá tenido que ver, a lo mejor, no tenemos que intentar ser Una sola Iglesia, no lo sé
Lo que sé, es que cada día, me parece más imposible
Pero ánimo a los optimistas
Un abrazo
Maite
"Es bueno amarse los hermanos"
Maite, se te ve algo deprimida en esta cuestión... ¡Ánimos!
Y no es que confíe mucho en nuestro quehacer humano, que ya vemos a poco que miremos a donde nos lleva siempre. Las Iglesias están llenas de tiquismiquis, de esos que decía Jesús que cuelan el mosquito y se tragan el elefante.
No sé si alguna vez llegaremos a estar totalmente unidos en una sola Eucaristía. Y no solo me refiero a luteranos, sino también a anglicanos calvinistas, evangélicos de todo color... Pero creo que la apertura ecuménica, vivida de corazón, ya en si es positiva y una actitud conforme al espíritu del Evangelio.
Unos la viven, otros no, que Dios no obliga a nadie, solo llama, y responden los que quieren y del resto el Espíritu Santo se ocupa mucho. Creo que como personas individuales y pequeños grupos podemos hacer lo que está a nuestra medida: amarlos, aceptarlos y dar razón de nuestra fe siempre que se nos lo pida de una u otra manera. Son nuestros hermanos (palabra de San Agustín) aunque ellos digan que no somos sus hermanos...
Y dejemos al Padre que lo es de todos que les demuestre cuando ellos estén preparados que sí que somos hermanos, y que cuando nos rechazan o los rechazamos, estamos arrogándonos, quizás, el derecho de declararlo, pues solo el Padre conoce a sus hijos y los llama y reconoce como suyos, aunque no se conozcan entre ellos.
Yo creo en esta apertura del corazón y la mente, hecha con amor, con espíritu cristiano, aunque solo sea pequeñísimos frutos de fraternidad los que resulten de ella. Más vale eso que nada. El derrotismo no es bueno en ningún caso, aunque a veces no podamos evitar la pena de tanta división y tanta estrechez de espíritu.
Demos gracias a Dios de que aunque no nos reconozcan, sigan a Cristo e intenten, como nosotros, seguirle con fidelidad.
Un abrazo grande en Aquel que nos une, si nos dejamos...
¿A quién iremos, Señor? Solo tú tienes palabras de vida eterna
Cuando estaba empezando en la facultad de teología, yo estaba entusiasmadísimo con la posibilidad de que en algún momento las iglesias se unieran, además, se marchaba hacia lo que luego fue la declaración conjunta sobre la doctrina de la justificación, y había un subidón de entusiasmo en el ambiente; para colmo tenía de profesor de Teología Fundamental a un gran ecumenista, que precisamente se movía oficialmente en esas cuestiones.
En mi casa no había prevención hacia estos temas, creo que he comentado alguna vez que mamá era conversa del luteranismo, y toda su familia, excepto dos de sus cuatro hermanos, seguían (y siguen) siendo luteranos. Sin embargo un día mi viejo me bajó de un hondazo con el ecumenismo, me dijo: «mientras se reúnan en comisiones teológicas y grupos de oración, está bien, ¿pero vos te crees que le vas poder hacer entrar la unidad de los cristianos a la viejita que le enseñaron durante cinco siglos que el Papa es el anticristo, o que el luterano es un hereje nato?»
Y sí, Maite, es así. En cuanto a lo que podamos hacer nosotros, se limita a pequeños círculos, a una buena voluntad interior, a la acogida del otro sin esperar a cambio la misma actitud. Sin embargo, todo eso no es poco, lo que pasa es que la tarea es mucha y literalmente sobrehumana.
Tanto Mateo como Lucas registran una frase de Jesús que marca, creo yo, el punto de inflexión entre el fracaso de los planes humanos que podría haberse hecho Jesús de una salvación de Israel por vía del llamado a la conversión, y la conciencia divina de que sólo un plan atervido e insólito como la cruz podía sacar al hombre, a su Israel, de su cerrada tosudez:
«Jerusalén, Jerusalén, la que mata a los profetas y apedrea a los que le son enviados! ¡Cuántas veces he querido reunir a tus hijos, como una gallina reúne a sus pollos bajo las alas, y no habéis querido!» (Mt 23,36 y Lc 13,34)
En todo como nosotros, excepto en el pecado, también esta desazón humana, este "hasta aquí llega lo que se puede imaginar", este cansancio, son sentimientos de Jesús, que podemos hacerlos nuestros, y desde allí, con ese trampolín, pegar el salto que pegó él, seguros de que no caemos en el vacío.
Me gustó cuando dices: «a lo mejor, no tenemos que intentar ser Una sola Iglesia»; exactamente: está todo absolutamente en manos de Dios. También la ruptura estaba en los misteriosos planes de Dios, aunque eso no exculpe el fallo y el pecado humanos.
Yo creo que sí tenemos el mandato de intentar ser una Iglesia, pero intentar es una cosa, y conseguir, otra, el conseguir es cosa de Dios, de manera exclusiva.
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«Muestra las maravillas de tu misericordia, tú que salvas a quien se refugia a tu diestra.» (S 17)
Tenéis razón, los dos, y, sí, Maricruz, estas en lo cierto, estoy, no deprimida, pero si desencantada, con el ecumenismo; porque veo, que todo es una pura comedia, o, algo peor, mucho acuerdo, muchas celebraciones
Es como dice Abel; y, la verdad, esto no me llama a engaño; por ejemplo, luteranos, y, católicos firmamos el acuerdo sobre la doctrina de la justificación; dejando a un lado, de que es un rollo patatero; el luterano, que se crío en el luteranismo, va seguir creyendo, sobre el tema lo que creía, y, el católico romano, ídem, de ídem, porque lógicamente, ni uno, ni otro, van dejar de pensar uno; que Dios nos ve, cubiertos, vestidos en Cristo, y, otro, que si hay méritos, nadie que no este metido, en teologías, o, grupos ecuménicos, se va leer este documento; del que ni siquiera tendrán noticias, y, si, se lo dan, a, alguien corriente, no pasa de la primera página, son muchos siglos.
Pero el problema no es ese; es que a los acatólicos, no les interesa el ecumenismo, les mueve el proselitismo, y, si para ello tienen que hacer la comedia, alguna vez de que son ecuménicos la hacen, y, tengo ejemplos
Es la reuniones con nuestros grupos de animación ecuménica; pues, perfecto, porque en realidad, no hay tales; las que hay son
En el Monasterio de Armenteira, 1 vez al año, un día, mejor medio día; en donde, se invita a algún pastor, y, sacerdote ortodoxo, uno de ellos, da una mini conferencia, en la que deja claro, “lo guapo que es”; pero lógicamente, faltaría más, somos mayoría, no ataca a la Iglesia católica, eso, ya suele hacerlo, la mitad de las veces el católico, o, católica de turno, se aplaude, a los conferenciantes, y, es todo el contacto, bueno, si en la comida, y, el paseo, nadie aborda, ninguna cuestión porque no es momento
La, otra, 3 días al año, en el Espinar, aunque ya, son en otro sitio, aquí, hay más discusión, pues bien, ya hay acatólicos, que han dejado de ir; porque los católicos seguimos igual
Por último en la semana de oración del 18 al 25 de enero; se hace un día, una celebración de la palabra, con la asistencia de varios pastores, cada año, predica, uno distinto, este año, lo hizo un pastor, más bien sacerdote porque es de la Iglesia episcopal reformada, y, tienen orden sacerdotal, lo hizo muy bien; otro de otra Iglesia, la Iglesia del Pacto, pues leyó, un testimonio de conversión de una católica, fue creado, para el acto
Al cabo de unos meses, el sacerdote de la IERE, pues inauguro un nuevo templo, y, fueron algunas personas de mi grupo, bueno, fue 1, el templo estaba lleno, de católicos vecinos, lógicamente, cómo faltar, si había pinchos de calamares, muchos hasta comulgaron, y, hasta abría despistados que no sabían que estaban en una ceremonia protestante
Hasta aquí perfecto, hasta que a este buen señor, se le ocurrió, exigir el uso de una capilla, que hay en el cementerio, en la que además esta una imagen de la virgen de los Dolores, la imagen grandota, esta en la iglesia de San Nicolás; naturalmente la capilla, que no esta abierta todos, los días, es usada por católicos, bueno, este buen hombre, mando una carta al obispo, casi insultándolo, nos llamó a los católicos de todo, amén de lo que hacen siempre, al fin, consiguió el P. Benito calmarlo; ahora la tienen los sábados, y, nosotros los viernes, la capilla es del Ayuntamiento, el hombre sostenía que era suya, porque pertenecía al cementerio anglicano; o, inglés, pero lógicamente no es así, es cierto, que adosado al cementerio católico, hay lo que llaman el cementerio ingles, amen del civil, pero este; no es para anglicanos, ni protestantes, es para ingleses, que si en su mayoría son anglicanos, que falleciesen en España
¿Caso aislado?; no, ayer en el programa de Buenas noticias, no lo vi., pero sí, una amiga, y, ecumenista, no sé, si la presentadora, o, presentador, dejo muy clarito, que los católicos somos unos asesinos, que la inquisición española, se harto de asesinar a pobrecitos protestantes, hasta dieron el nombre de uno, que tuvo, que huir de España; y, la Constitución de Cádiz; no reconocía más religión que la católica
Yo no digo, que mientan, no, dicen la verdad, pero media verdad, y, media verdad, es mentira al cuadrado, la inquisición española, hizo, eso, y, más, pero es que se olvidan, los únicos que no tienen muertos encima son los bautistas, y, las nuevas Comunidades, por supuestos, Amis, etc. Digo se olvidan de los miles, de miles de católicos, y, de otras confesiones cristianas asesinados por la inquisición, o, como le llamasen de Lutero, de Calvino, este, el que más, de Enrique VIII, y, su nena Isabel I, que hizo provoco éxodos a EE.UU., y, que en el Reino Unido, hasta hace 4 días, un católico, un no anglicano, no podía, ocupar cargos públicos, es decir nadie se porto bien, ninguno vivimos el Evangelio, si Juan Pablo II, cometió, el error, para mí fue un error de pedir perdón, por lo que habían hecho otros, hace siglos, y, seguramente, sin conciencia de culpa, porque era lo normal, porque estos hermanos, si, de verdad son cristianos, y, no fariseos, no dan su perdón, y, si lo han dado, porque siguen con la murga, cuando La Iglesia Católica de hoy, no tiene nada que ver, con la de aquellos siglos, y, por qué no reconocen ellos que sus Iglesias y, Comunidades también hicieron lo mismo; y, peor, y, nos piden perdón, ya digo, que les perdono; pero la actitud de, malo, malo, yo, bueno, bueno, de me declaro mártir, no vale, y, desde luego, daña el verdadero dialogo ecuménico
Pero confiemos en el Espíritu Santo
Un abrazo
Maite
“Que bueno sería que los hermanos, se amasen, y, morasen en tu casa, Señor”