2P 1,1-7: Se nos han concedido las preciosas promesas, para que, por medio de ellas, seáis partícipes de la naturaleza divina.
Sal 90,1-2.14-15ab.15c-16: Dios mío, confío en ti.
Mc 12,1-12: Agarrando al hijo amado, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña.
O bien se pueden tomar del propio:
1Co 1,18-25: Quiso Dios valerse de la necedad de la predicación para salvar a los que creen.
Sal 33,2-3.4-5.6-7.8-9: El Señor me libró de todas mis ansias.
Mt 5,13-19: Vosotros sois la luz del mundo.