Dado que el idioma del AT es mayoritariamente el hebreo, y este idioma es de una familia muy distinta a la de los idiomas indoeuropeos, como es el español, la transcripción de los nombres a nuestro idioma se hace complicada. Se podría pensar que se trata sólo de adoptar un método de transcripción y ser consecuente con él, pero la cuestión no es tan sencilla:
-El alefato hebreo tiene una abundancia de sonidos guturales, que nosotros no podemos reproducir en toda su variedad con nuestro alfabeto (alef, ayin, he, jet, kaf).
-Tiene también cuatro clases de sibilante (sámej, sade, sin y shin), que no tenemos más remedio que reducir a s o sh.
-Tiene dos clases de t (tet y tau), una más fuerte que la otra, imposible de reflejar en la transcripción, como no sea adoptando signos fonéticos, no alfabéticos.
-Algunas consonantes se comportan como indicadores formales más que como sonidos, como la alef, la he y la ayin al final de palabra, en cuyo caso conviene simplemente omitirlas en la transcripción.
A esto hay que sumar que algunos nombres ya se han estabilizado en español a través del griego y el latín, de tal modo que no se puede ir contra esa costumbre, como de poner "Adán", en vez de "Adam" (que sería lo correcto), o "Isaías" (y Elías, y otros), en vez de Iesayahu (y Eliyahu, etc.), que son las formas reales en hebreo.
Hagamos la prueba con un versículo en distintas traducciones bíblicas (y aseguro que entré al azar en 2Crónicas, no es un ejemplo escogido ad-hoc, 2Cr 29,12):
Nueva Biblia Española:
«Entonces los levitas -Majat, hijo de Amasay, y Joel, hijo de Azadas, descendientes de Quehat; Quis, hijo de Abdí, y Azarías, hijo de Yehalelel, descendientes de Merarí; Yoaj, hijo de Zima, y Edén, hijo de Yoaj, descendientes de Guersón»
Biblia de Jerusalén (3ª):
«entonces los levitas: Májat, hijo de Amasay, y Joel, hijo de Azarías, de los hijos de Queat; Quis, hijo de Abdí, y Azarías, hijo de Jalelel, de los hijos de Merarí; Joaj, hijo de Zimá, y Eden, hijo de Joaj, de los hijos de los guersonitas;»
Nácar-Colunga:
«los levitas Macat, hijo de Amasaí; Joel, hijo de Azarías, de los hijos de Caat; y de los de Merarí, Quis, hijo de Abdí; Azarías, hijo de Jelaleel; y de los gersonitas, Joaj, hijo de Simma; Edén, hijo de Joaj;»
Universidad de Navarra:
«los levitas Májat, hijo de Amasay, y Joel, hijo de Azarías, de entre los hijos de Quehat; Quis, hijo de Abdí, y Azarías, hijo de Yehalelel, de los hijos de Merarí; Yoaj, hijo de Zimá, y Eden, hijo de Yoaj, de los hijos de Guersón;»
Conferencia Episcopal Española:
«levitas —Májat, hijo de Amasay, y Joel, hijo de Azarías, descendientes de Queat; Quis, hijo de Abdí, y Azarías, hijo de Jalelel, descendientes de Merarí; Joaj, hijo de Zimá, y Eden, hijo de Joaj, descendientes de Guersón»
Reina-Valera (1964):
«los levitas Mahat hijo de Amasai y Joel hijo de Azarías, de los hijos de Coat; de los hijos de Merari, Cis hijo de Abdi y Azarías hijo de Jehalelel; de los hijos de Gersón, Joa hijo de Zima y Edén hijo de Joa;»
Como puede verse, los mismos nombres dieron lugar a distintas transcripciones, obedeciendo a distintos sistemas.
Para este trabajo he escogido el utilizado por Biblia de Jerusalén (BJ), mayormente la segunda edición, aunque he cotejado con al tercera y la cuarta (que no tienen casi variaciones en este aspecto).
Las razones por las que lo he hecho así son las siguientes:
-Se trata de una Biblia "de estudio" reconocida en el ámbito de la lengua castellana, no sólo en España.
-Hay una versión razonablemente bien transcrita (con algunos errores, pero fácilmente detectables) circulando por el web, e incluso en ETF es la biblia base del área de Biblia, así que me facilitaba poner a disposición los textos de las citas bíblicas.
-Tiene un expreso y claro sistema de transcripción, que lo explica el editor en el prólogo a la edición.
-Ese sistema, al ser expreso, es también constante a lo largo de todo el texto bíblico.
Es cierto que quien esté acostumbrado a la Biblia del Peregrino, o a Nácar-Colunga, Reina-Valera, etc. le costará un poco más ubicar los nombres en la lista, pero seguramente con un poco de práctica, todos podrán sacar provecho de esta base de datos.
De todos modos, internamente, sólo hay una columna de nombres, todo lo demás son referencias numéricas, así que ya no lo haré yo, pero es perfectamente posible reemplazar la columna de nombres en el sistema BJ, por otra columna en otro sistema, manteniendo todas las relaciones y notas definidas en la base de datos.
Sólo en unos pocos casos me aparté del criterio de BJ: cuando la propia BJ adopta una grafía distinta para algún personaje, rompiendo sus propias reglas de transcripción, cosa que ocurre algunas veces, ya sea porque se trata de una obra colectiva, y estos defectos pueden ocurrir, ya sea porque se adopta en algún caso una forma popular (como Isaías, Jeremías, Elías) y en otra una forma lingüísticamente más exacta. Yo traté de mantener el mismo nombre cuando en hebreo es la misma grafía, aunque seguramente también en mi obra habrá errores de transcripción que agradeceré se me avisen en las notas al pie.