Seguramente aceptar una poética de las genealogías no nos cuesta demasiado: en definitiva nosotros, cristianos occidentales, no sentimos una vinculación específica y vital con los personajes implicados, ni siquiera con Moisés, Abraham o Adán. Pero la cuestión se vuelve más delicada cuando llegamos al NT. Hay un dato curioso: las dos menciones del NT a los registros genealógicos son para rechazarlos (1Tim 1,4; Tt 3,9). Y sin embargo los evangelios contienen dos largos registros genealógicos de Jesús. De un carácter muy parecido en su intención, pero de muy distinta hechura, acorde con el distinto carácter de los respectivos evangelios en que se insertan.
San Mateo era, posiblemente, un buen conocedor del AT, y aunque mayormente sigue, como casi todos los escritores del NT, la versión griega de los LXX, a veces demuestra cotejar las citas que hace con el hebreo, y escoger la más adecuada a su propósito teológico. Es un buen representante de ese "escriba que se ha hecho discípulo" y que su evangelio tan bien retrata: "semejante al dueño de una casa que saca de sus arcas lo nuevo y lo viejo." (Mt 13,52).
Lo más probable en relación a San Lucas, es que haya sido un hombre culto venido del paganismo, que se convirtió a la fe cristiana, pero con mucho entusiasmo se empapó del lenguaje del AT, en griego, en la versión de los LXX por supuesto. A tal punto llegó a conocer y apreciar el lenguaje de las viejas narraciones patriarcales, que escribió una introducción al evangelio, los capítulos 1 y 2, en neta y muy lograda imitación de ese estilo del AT, si nos dijeran que sus personajes (Zacarías, Isabel, Simeón, Ana, etc.) son en realidad del Génesis, podríamos creerlo sin problemas.
Así que los dos decidieron, cada uno por su lado y posiblemente sin conocimiento el uno del otro, responder a la pregunta "quién es Jesús en el seno de este pueblo" con la mejor respuesta aceptable por la tradición del AT: una genealogía.
Los dos cotejaron fuentes, eso es notorio. Los dos querían señalar que Jesús era "de la simiente de David", aunque veían esa expresión de manera distinta. Vemos en paralelo sus dos genealogías (para ello hay que invertir una, ya que la de Mateo es ascendente y la de Lucas, descendente):
| Jesús | 1 | Jesús | 1 | ||
| José | 2 | José | 2 | ||
| Jacob | 3 | Helí, | 3 | ||
| Mattán | 4 | Mattat | 4 | ||
| Eleazar | 5 | Leví | 5 | ||
| Eliud | 6 | Melkí | 6 | ||
| Aquim | 7 | Jannái | 7 | ||
| Sadoq | 8 | José, | 8 | ||
| Azor | 9 | Mattatías | 9 | ||
| Eliakim | 10 | Amós | 10 | ||
| Abiud | 11 | Naúm | 11 | ||
| Eslí | 12 | ||||
| Nangay, | 13 | ||||
| Maaz | 14 | ||||
| Mattatías | 15 | ||||
| Semeín | 16 | ||||
| Josec | 17 | ||||
| Jodá, | 18 | ||||
| Joanán | 19 | ||||
| Resá | 20 | ||||
| Zorobabel | 12 | Zorobabel | 21 | ||
| Salatiel | 13 | Salatiel | 22 | ||
| [Jeconías] | 14 | Nerí, | 23 | ||
| Jeconías | 15 | Melkí | 24 | ||
| Josías | 16 | Addí | 25 | ||
| Amón | 17 | Cosam | 26 | ||
| Manasés | 18 | Elmadam | 27 | ||
| Ezequías | 19 | Er, | 28 | ||
| Acaz | 20 | Jesús | 29 | ||
| Joatam | 21 | Eliezer | 30 | ||
| Ozías | 22 | Jorim | 31 | ||
| Joram | 23 | Mattat | 32 | ||
| Josafat | 24 | Leví, | 33 | ||
| Asaf | 25 | Simeón | 34 | ||
| Abiá | 26 | Judá | 35 | ||
| Roboam | 27 | José | 36 | ||
| Jonam | 37 | ||||
| Eliaquim, | 38 | ||||
| Meleá | 39 | ||||
| Menná | 40 | ||||
| Mattatá | 41 | ||||
| Salomón | 28 | Natán | 42 | ||
| David | 29 | David, | 43 | ||
| Jesé | 30 | Jesé | 44 | ||
| Obed | 31 | Obed | 45 | ||
| Booz | 32 | Booz | 46 | ||
| Salmón | 33 | Sala | 47 | ||
| Naassón | 34 | Naassón, | 48 | ||
| Aminadab | 35 | Aminadab | 49 | ||
| Aram | 36 | Admín | 50 | ||
| Arní | 51 | ||||
| Esrom | 37 | Esrom | 52 | ||
| Fares | 38 | Fares | 53 | ||
| Judá | 39 | Judá, | 54 | ||
| Jacob | 40 | Jacob | 55 | ||
| Isaac | 41 | Isaac | 56 | ||
| Abraham | 42 | Abraham | 57 | ||
| Tara | 58 | ||||
| Najor | 59 | ||||
| Serug | 60 | ||||
| Ragáu | 61 | ||||
| Fálek | 62 | ||||
| Eber | 63 | ||||
| Sala, | 64 | ||||
| Cainam | 65 | ||||
| Arfaxad | 66 | ||||
| Sem | 67 | ||||
| Noé | 68 | ||||
| Lámek, | 69 | ||||
| Matusalén | 70 | ||||
| Henoc | 71 | ||||
| Járet | 72 | ||||
| Maleleel | 73 | ||||
| Cainam, | 74 | ||||
| Enós | 75 | ||||
| Set | 76 | ||||
| Adán | 77 | ||||
| [Dios] |
En estas tablas no consigno ni las esposas que aparecen en la de San Mateo (y que son importantes en el desarrollo de su pensamiento), ni las diferencias de algunos nombres en los manuscritos, así como el problema textual de la repetición, en Mateo, de Jeconías. Todos ellos son problemas interesantes y dignos de desarrollo, pero por el momento debemos conformarnos con lo esencial.
Para san Mateo es evidente que "descendiente de David" significa que Jesús era, aunque remotamente, de linaje real, así que hasta lo que podía ser útil, tomó las genealogías reales que se pueden rastrear con facilidad en el AT, en 1 Crónicas; hay algunas omisiones, pero en conjunto la genealogía es correcta y conocida en ese tramo de David al destierro.
En ese mismo tramo san Lucas, que parece que quiso mostrar el linaje davídico de Jesús, pero no insistir en que eso significara ninguna pretensión de realeza, entronca con el rey en la línea de su hijo Natán (que no reinó), no en la línea de Salomón, que fue el que reinó. Por otro lado Natán es tocayo del gran profeta davídico, el que enuncia la promesa mesiánica, así que ese nombre representaba, para san Lucas, todo un símbolo del mesías-profeta que él quería presentar. Desde allí a Sealtiel, es decir, hasta la generación del destierro, trae una serie de nombres que no tienen apoyo en el AT tal como lo conocemos. Quizás tomó las generaciones de algún listado que no llegó a nosotros por otra fuente.
Ese es el tramo medio de las dos genealogías, es decir, el tramo davídico de David al destierro, antes de ese tramo, de Abraham a David, los dos utilizan los datos que tenemos también nosotros en el AT, una genealogía bastante conocida y bien estructurada, con variaciones fonéticas en los nombres, propias de quien la está recogiendo en griego y no en hebreo.
Anterior a Abraham, san Lucas utiliza el Génesis (5, 10 y 11), y Mateo no lo trae, la suya arranca en Abraham.
La peor parte se la lleva el último tramo: del Destierro hasta Jesús, no coinciden en nada más que en Zorobabel (inicio) y José->Jesús (final), ni siquiera en la cantidad de generaciones, porque donde san Lucas pone 20 etapas, san Mateo pone 11, y lo que es más decepcionante, no tenemos ni idea de qué fuente pudo haber usado cada uno. Fácil sería decir que usaron la memoria familiar, pero eso no explica la discrepancia; por otra parte, como hemos ya visto, las genealogías familiares orales no pasan de unas pocas generaciones.
Un detalle de cada una nos muestra que han sido poéticamente compuestas: la numerología: San Lucas hace su genealogía con 77 generaciones, aunque eso le implique repetir nombres, mientras que Mateo la hace con tres tramos de 14 generaciones; teniendo en cuenta que el 14 es el número gemátrico de David (es decir, el número que surge de sumar el valor de las tres letras del nombre -> dvd=4+6+4=14), el "mensaje" de la genealogía aparece con relativa claridad.
¿Pensaban ellos que, además de lo poético de las composiciones, estaban transmitiendo una información exacta? Posiblemente es lo que pensaban, difícilmente se restregaran las manos deseando engañar a su público lector, pero que ellos pensaran que la información era exacta, no significa que lo sea, y de hecho no se puede dar por exacta una, sin dar al mismo tiempo por inexacta la otra. Es preferible reconocer el carácter poético, compositivo, de las dos, y buscar la intención del autor no en la transmisión de una información (de escasa utilidad en sí misma), sino en situar a Jesús en el entramado de un pueblo que, en muchas generaciones, y a través de nombres conocidos y desconocidos, se ha hecho presente en la historia concreta de los hombres.
Abel Della Costa
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