Esta web utiliza cookies, puedes ver nuestra política de cookies, aquí Si continuas navegando estás aceptándola
Política de cookies +
El Testigo Fiel
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
rápido, gratis y seguro
conservar sesión
  • Por sobre todo, los miembros registrados dan forma y sentido a este sitio, para que no sea solamente un portal de servicios sino una verdadera comunidad de formación, reflexión y amistad en la Fe.
  • Además tienes ventajas concretas en cuanto al funcionamiento:
    • Tienes reserva del nombre, de modo que ningún invitado puede quedarse con tu identidad.
    • En los foros, puedes variar diversas opciones de presentación (color de fondo, cantidad de mensajes por página, etc.), así como recibir mail avisándote cuando respondan a cuestiones de tu interés.
    • También puedes llevar un control sobre los mensajes que leíste y los que no, o marcarlos para releer.
    • Puedes utilizar todas las funciones de la Concordancia Bíblica on-line.
registrarme
rápido, gratis y seguro
«Mira que estoy a la puerta y llamo,
si alguno oye mi voz y me abre la puerta,
entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo...»
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
Documentación: Clemente de Alejandría

Adorar a Dios mediante la verdadera santidad de las obras y del conocimiento

fuente: Strómata (Lib. 6: PG 9, 295-298)
Se utiliza en: XXIII Domingo del Tiempo Ordinario (impar)

¿No es verdad que quien peregrina hacia Dios por el amor —aunque su tienda se vea todavía visible en la tierra—, no se desentiende ciertamente de la vida, pero sí que aparta a su alma de las pasiones, vive incluso en la mortificación de sus apetitos y no dispone ya del propio cuerpo, al que sólo le permite lo estrictamente necesario, para no ofrecerle en bandeja motivos de disolución?

¿Cómo va a necesitar aún de fortaleza quien está libre de todo mal, como si ya no viviera en este mundo y todo su ser estuviera con aquel a quien ama? ¿Qué uso va a hacer de la templanza, quien no la necesita? Tener apetencias tales que sea preciso recurrir a la templanza para reprimirlas, no es propio de quien está ya limpio, sino de aquel que todavía está bajo el dominio de las pasiones. La fortaleza tiene como misión vencer el miedo y la timidez. Es efectivamente indecoroso que el amigo de Dios, a quien Dios predestinó antes de crear el mundo a formar en las filas de los hijos adoptivos, sea juguete de las pasiones y temores y haya de emplearse en mantener a raya las perturbaciones del alma.

Más me atrevería a decir: así como uno es predestinado en base a sus obras futuras y a las consecuencias que de ellas se derivarán, así también él tiene por predestinado a aquel a quien ama por aquel a quien conoce: pues él no conoce el futuro a base de conjeturas más o menos ciertas como la mayor parte de los hombres que viven de conjeturas, sino que por conocimiento de fe recibe como cosa cierta lo que para los demás es incierto y oscuro. Y por la caridad le está ya presente el futuro.

En efecto, él ha creído —por profecía y por presencia—al Dios que no miente; por eso posee lo que ha creído y obtiene la promesa, pues es la verdad la que ha prometido; y como quiera que el que ha prometido es digno de fe, recibe con plena seguridad, mediante el conocimiento, el fin de la promesa.

Y el que conoce que el estado en que se encuentra le confiere la segura comprensión de las cosas futuras, va al encuentro del futuro por caridad. En consecuencia, no ansiará ciertamente conseguir los bienes de aquí abajo, persuadido como está de conseguir los que en realidad son los bienes verdaderos; deseará más bien poseer aquella fe que colme plenamente sus deseos: deseará, además, que cuantos más mejor lleguen a ser semejantes a él, para gloria de Dios, que alcanza su perfección mediante el conocimiento. Porque aquel que se asemeja al Salvador, se convierte él mismo en instrumento de salvación, por cuanto a la naturaleza humana le asiste la posibilidad de reproducir su imagen obedeciendo en todo sus mandamientos. Esto es adorar a Dios, mediante la verdadera santidad de las obras y del conocimiento.

Otras lecturas del mismo autor

En seguir a Cristo está nuestra salvación - [De «El Pedagogo» (Lib 1, cap. 6, 2627.3031: SC 70, 159161.167)]
Yo soy vuestro preceptor - [El pedagogo (Lib 1, cap 7: PG 8, 315-318)]
El hombre inmortal es un magnífico himno de Dios - [Exhortación a los paganos (Cap 10: PG 8, 223-228)]
Revistámonos con las armas de la paz - [Exhortaciones (Exhortación a los paganos, Cap. 11; PG 8, 235-238)]
Dichosos los que derraman su sangre por causa de Dios - [Strómata (Lib 4, 7: PG 8, 1255.1259.1263.1266.1267)]
Hemos de honrar a Dios durante toda la vida - [Strómata (Lib 7, cap 7: PG 9, 450-451.458-459)]
© El Testigo Fiel - 2003-2026 - www.eltestigofiel.org - puede reproducirse libremente, mencionando la fuente.
Sitio realizado por Abel Della Costa - Versión de PHP: 8.2.30