Esta web utiliza cookies, puedes ver nuestra política de cookies, aquí Si continuas navegando estás aceptándola
Política de cookies +
El Testigo Fiel
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
rápido, gratis y seguro
conservar sesión
  • Por sobre todo, los miembros registrados dan forma y sentido a este sitio, para que no sea solamente un portal de servicios sino una verdadera comunidad de formación, reflexión y amistad en la Fe.
  • Además tienes ventajas concretas en cuanto al funcionamiento:
    • Tienes reserva del nombre, de modo que ningún invitado puede quedarse con tu identidad.
    • En los foros, puedes variar diversas opciones de presentación (color de fondo, cantidad de mensajes por página, etc.), así como recibir mail avisándote cuando respondan a cuestiones de tu interés.
    • También puedes llevar un control sobre los mensajes que leíste y los que no, o marcarlos para releer.
    • Puedes utilizar todas las funciones de la Concordancia Bíblica on-line.
registrarme
rápido, gratis y seguro
«Mira que estoy a la puerta y llamo,
si alguno oye mi voz y me abre la puerta,
entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo...»
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
San Salvio de Albi, monje y obispo
fecha de inscripción en el santoral: 10 de septiembre
†: 584 - país: Francia
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
Elogio: En Albi, de Aquitania, san Salvio, obispo, que, procedente de la vida claustral, fue promovido a la sede a su pesar y, al declararse una fuerte epidemia, como buen pastor no quiso ausentarse de su ciudad.

Salvio pertenecía a una familia de la ciudad francesa de Albi. Fue doctor en derecho y también magistrado; pero su amor por el retiro y su deseo por verse libre de distracciones le indujeron a ingresar como monje en un convento, del que llegó a ser abad por elección de sus hermanos. Vivía retirado en una celda construida a cierta distancia del monasterio. Allí le atacó repentinamente una violenta fiebre que lo dejó inconsciente y muerto en opinión de todos los que acudieron a verle; a decir verdad, el propio santo estaba seguro de que había muerto y sostenía que el cielo le había permitido esa experiencia para devolverle después a la vida. Como quiera que haya sido, Salvio estaba vivo en el año 574, cuando fue sacado de su retiro para que ocupase la sede de Albi.

En su puesto de obispo llevó la misma existencia austera de siempre. Cualquier cantidad de dinero o de provisiones que le caía en la mano, era distribuída entre los pobres. Cuando el patricio Momolo pasó por Albi conduciendo a gran número de prisioneros, san Salvio lo siguió hasta rescatar al último de los cautivos. Chilperico, el rey de Soissons que se las daba de teólogo, hizo un tratado muy poco ortodoxo, y san Salvio junto con su amigo san Gregorio de Tours discutieron con el monarca y consiguieron devolverle a la ortodoxia. En el año 584, una epidemia causó estragos entre los fieles de su sede, y fue en vano que sus subordinados y amigos le recomendaran cuidados y precauciones, porque el obispo, inflamado por la caridad, infatigable y abnegado, iba por todas partes donde creía que era necesaria su presencia. Visitaba a los enfermos, los consolaba y los exhortaba a prepararse para llegar a la eternidad. No tardó en contagiarse y, al saber que su hora estaba próxima, mandó traer su ataúd, se vistió con ropas humildes y, así, se dispuso a comparecer delante de Dios. Murió el 10 de septiembre de 584.

Casi todo lo que sabemos sobre san Salvio se encuentra en la Historia Francorum de San Gregorio de Tours. La ilustración, del siglo XIV, representa la escena de san Salvio y san Gregorio ante Chilperico.

fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
accedido 3187 veces
ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el enlace de la página
puedes agregar un comentario
nombre:
email (opt):
comentario:
Ip: 216.73.216.63
Copia este código antispam en el casillero:
© El Testigo Fiel - 2003-2026 - www.eltestigofiel.org - puede reproducirse libremente, mencionando la fuente.
Sitio realizado por Abel Della Costa - Versión de PHP: 8.2.30