Ven, Espíritu Santo, y bautízame con el fuego de tu Amor. Me he rendido lo mejor que he podido, y ahora quiero que me llenes con tu Espíritu. Necesito tu poder en mi vida. Por favor, ven y lléname ahora.
Señor, creo que cuando me rindo ante ti como Señor, nos hacemos uno. tú eres la Vid y yo soy el sarmiento. Todo lo que eres está en mí. Mi vida fluye ante ti. Creo que al rendirme y pedir, tú liberarás tu fuerza, sabiduría, sanación, para llenar mis actuales necesidades. Ahora me rindo para recibir tus dones de santificación: Espíritu de sabiduría e inteligencia, Espíritu de consejo y fortaleza, Espíritu de ciencia y temor de Yahvé.
Necesito dones en mi vida, para mi crecimiento como cristiano. Me rindo y te pido que envíes la manifestación de tus Dones de servicio: sabiduría, ciencia, fe, curaciones, milagros, profecía, discernimiento de espíritus, diversidad de lenguas e interpretación de lenguas. Lo necesito para ser
testigo en un mundo doliente. Sólo en tu poder, guiado por tu Espíritu puede ser fructífera mi vida. Ven, Espíritu Santo.
Ven, Espíritu Santo. Lo quiero todo envuelto en el mayor de los dones: el Amor. Derríteme, moldéame, lléname, úsame. Dame oportunidades para usar tus dones, para revelar tu Amor y tu misericordia. Ensánchame, Señor. No limitaré tus dones con mi percepción de lo que yo pueda manejar. Espíritu Santo, aumenta mi capacidad. Obra en mí poderosamente. Quiero que cada propósito que Dios tiene para mi vida se cumpla: te necesito, poderoso Espíritu de Dios, para que se cumpla ese propósito.
Ven, Espíritu Santo, ven.
Al fluir a través de mí para dirigir a otros, sé que tú estás fluyendo en mí para sanar mi vida también. Gracias por inundar los sitios profundos de mi vida con tu Amor intenso. Gracias por lavar y limpiar cualquier herida y cicatriz del pasado que aún tienen poder para dominar mis pensamientos y reprimir mi libertad física y emocional. Gracias por traer luz a las tinieblas y calor a cualquier habitación fría y oscura de mi alma.
Espíritu Santo Compasivo, gracias por venir a quitar lágrimas no lloradas, penas de luto, el dolor de pérdidas, los traumas, miedos, heridas emocionales tan dolorosas que estaban enterradas vivas.
Espíritu de sabiduría, gracias por llegar hasta la raíz de las causas de cualquier fallo crónico.
Espíritu Santo amoroso, gracias por pasar conmigo a través de mis años de infancia y enfrentarte al pasado conmigo. Gracias por recordarme que el Amor de Cristo siempre estaba ahí, llenando las brechas entre el Amor que necesitaba y el Amor que recibía.
Te alabo, Jesús. Que esto sea una oportunidad para una efusión más profunda de tu Espíritu, a la par que se está liberando una gran parte de mi vida emocional.
¡Gracias, Espíritu Santo, por tu presencia conmigo, fluyendo libremente en mí, a través de mí!
¡Gracias por ser mi Amigo, mi Maestro, mi consuelo, mi Consejero, mi intercesor y el dador de dones extraordinarios! ¡Gracias especialmente por
Tu Amor
Ven, Espíritu Santo, y bautízame con el fuego de tu Amor. Me he rendido lo mejor que he podido, y ahora quiero que me llenes con tu Espíritu. Necesito tu poder en mi vida. Por favor, ven y lléname ahora.
Señor, creo que cuando me rindo ante ti como Señor, nos hacemos uno. tú eres la Vid y yo soy el sarmiento. Todo lo que eres está en mí. Mi vida fluye ante ti. Creo que al rendirme y pedir, tú liberarás tu fuerza, sabiduría, sanación, para llenar mis actuales necesidades. Ahora me rindo para recibir tus dones de santificación: Espíritu de sabiduría e inteligencia, Espíritu de consejo y fortaleza, Espíritu de ciencia y temor de Yahvé.
Necesito dones en mi vida, para mi crecimiento como cristiano. Me rindo y te pido que envíes la manifestación de tus Dones de servicio: sabiduría, ciencia, fe, curaciones, milagros, profecía, discernimiento de espíritus, diversidad de lenguas e interpretación de lenguas. Lo necesito para ser
testigo en un mundo doliente. Sólo en tu poder, guiado por tu Espíritu puede ser fructífera mi vida. Ven, Espíritu Santo.
Ven, Espíritu Santo. Lo quiero todo envuelto en el mayor de los dones: el Amor. Derríteme, moldéame, lléname, úsame. Dame oportunidades para usar tus dones, para revelar tu Amor y tu misericordia. Ensánchame, Señor. No limitaré tus dones con mi percepción de lo que yo pueda manejar. Espíritu Santo, aumenta mi capacidad. Obra en mí poderosamente. Quiero que cada propósito que Dios tiene para mi vida se cumpla: te necesito, poderoso Espíritu de Dios, para que se cumpla ese propósito.
Ven, Espíritu Santo, ven.
Al fluir a través de mí para dirigir a otros, sé que tú estás fluyendo en mí para sanar mi vida también. Gracias por inundar los sitios profundos de mi vida con tu Amor intenso. Gracias por lavar y limpiar cualquier herida y cicatriz del pasado que aún tienen poder para dominar mis pensamientos y reprimir mi libertad física y emocional. Gracias por traer luz a las tinieblas y calor a cualquier habitación fría y oscura de mi alma.
Espíritu Santo Compasivo, gracias por venir a quitar lágrimas no lloradas, penas de luto, el dolor de pérdidas, los traumas, miedos, heridas emocionales tan dolorosas que estaban enterradas vivas.
Espíritu de sabiduría, gracias por llegar hasta la raíz de las causas de cualquier fallo crónico.
Espíritu Santo amoroso, gracias por pasar conmigo a través de mis años de infancia y enfrentarte al pasado conmigo. Gracias por recordarme que el Amor de Cristo siempre estaba ahí, llenando las brechas entre el Amor que necesitaba y el Amor que recibía.
Te alabo, Jesús. Que esto sea una oportunidad para una efusión más profunda de tu Espíritu, a la par que se está liberando una gran parte de mi vida emocional.
¡Gracias, Espíritu Santo, por tu presencia conmigo, fluyendo libremente en mí, a través de mí!
¡Gracias por ser mi Amigo, mi Maestro, mi consuelo, mi Consejero, mi intercesor y el dador de dones extraordinarios! ¡Gracias especialmente por
Tu Amor
A Dios Espíritu Santo