Los padres de santa Teresita de Lisieux, Louis Martin y Zélie Guérin, serán canonizados el próximo mes de octubre, en el transcurso del Sínodo de la Familia. Así lo dispuso el papa Francisco la pasada semana, cuando autorizó el decreto de aprobación del milagro, atribuido a la intercesión del matrimonio beato, en una niña valenciana, Carmen, que hoy tiene 6 años y que curó de forma “científicamente inexplicable” tras haber sido desahuciada por los médicos nada más nacer.
La positio o documento referido a la curación de la niña, está compuesto por 1.250 páginas, donde se ha reunido toda la información del caso, con informes de especialistas, historial médico de la niña, pruebas psicológicas, informes del colegio y su profesora, etc.
El documento recoge también fotografías del estado crítico en el que se encontraba la niña al nacer, en la incubadora, y su evolución posterior mostrando instantáneas de su vida familiar, en la que se la ve jugando en la playa, con su hermano, en los columpios, utilizando un ordenador o montando en bicicleta.
La documentación ha sido validada por 7 médicos que, en sus conclusiones, recogidas en la positio, reconocen la “curación completa y verdadera” de la niña, que actualmente tiene 6 años, y que “no se explica científicamente”.
Según la delegación episcopal para las Causas de los Santos del Arzobispado de Valencia, tras las conclusiones de los médicos, la positio recoge las conclusiones de los teólogos que también han coincidido unánimamente el carácter milagroso del caso de Carmen.
Finalmente el papa Francisco ha autorizado el decreto de aprobación del milagro.
La historia de Carmen
Carmen, la niña valenciana “había nacido prematura (en octubre de 2008) después de un embarazo muy difícil, sufrió múltiples patologías, entre ellas, una doble septicemia y una hemorragia cerebral intraventricular izquierda grado IV”, según recoge el informe que presentó el postulador de la causa, el religioso carmelita italiano Antonio Sangalli, en la Congregación para las Causas de los Santos, junto con toda la documentación sobre el milagro.
Los padres de la niña, viendo el peligro ‘quod mortem’, se volvieron inmediatamente a Dios y a la Virgen y, gracias a la intervención del monasterio de la Carmelitas descalzas de Serra, los padres, la familia y los amigos empezaron una novena de oración a los beatos esposos Martin.
“Así comenzó -señala Sangalli- una real e intensa comunión de oración en el seno de los padres, de la familia, de los amigos, del monasterio de Serra, y de todos aquellos preocupados por la pequeña Carmen, luchando contra una muerte segura”.
Un acontecimiento inusual
A partir de entonces, se produjo una progresiva recuperación de la niña, hasta su “restablecimiento asombroso, sin explicación médica alguna”, por lo que el postulador asegura que tuvo la sensación de encontrarse “frente a un acontecimiento verdaderamente inusual, que merecía una investigación más profunda”.
Sangalli subraya que a lo largo de la investigación “se han escuchado 18 testimonios: los padres y los abuelos de Carmen, su maestra, un sacerdote, cuatro carmelitas de Serra y ocho médicos”. El postulador resalta también que los Martin “son un matrimonio especial, un ejemplo para nuestras familias de hoy; son maestros en el campo de la fe, de la educación a la santidad doméstica, eclesial y social”.