No se aplaca la violencia contra la Iglesia en uno de los países más católicos del continente americano. Las autoridades del estado de Guanajuato, en el centro de México, encontraron el cuerpo sin vida del párroco de Nuestra Señora del Rosario, en Salvatierra; el sacerdote Francisco Javier Gutiérrez Díaz había desaparecido el pasado lunes 6 de abril, mientras se dirigía hacia la ciudad de Acámbaro. El Padre Francisco Javier, era originario de Arandas (Jalisco), tenía 60 años y fue ordenado por el recién creado cardenal Alberto Suárez Inda, arzobispo de la ciudad de Morelia, el 8 de enero de 1986.
El neo-purpurado mexicano publicó un comunicado lamentando la muerte del sacerdote, que pertenecía a la Confraternidad de los Operarios del Reino de Cristo: «con profundo dolor comunico el fallecimiento del Padre Francisco Javier Gutiérrez Díaz de la Confraternidad de los Operarios del Reino de Cristo. Tristemente después de haber salido de su Parroquia el pasado lunes 6 de abril, fue asesinado y su cuerpo encontrado en las afueras de Salvatierra».
«Doy mis condolencias –concluye el mensaje del cardenal Suárez Inda– a todos los miembros de la Confraternidad, a sus familiares y a la Comunidad Parroquial a la que servía con dedicación apostólica. Pedimos al señor le conceda el premio a sus trabajos y perdone a quienes causaron este grave crimen».
El padre Prisciliano Hernández, uno de sus amigos señaló «No encuentro palabras para expresar mi dolor por la muerte del amigo y del hermano, al cual le truncaron el mal y el odio, su vida. Es un desgarrón cruel que hiere el alma de su familia, de sus amigos, de una comunidad que valora y ama al sacerdote y de sus Hermanos Operarios del Reino de Cristo».
Las autoridades locales precisaron que el cuerpo del cura fue localizado el miércoles 8 de abril en un camino de terracería de la comunidad Ojo Agua de Ballesteros, luego de que vecinos avisaran a la Secretaría de Seguridad Pública estatal. El jefe de Investigación de la Procuraduría General de Justicia del estado, Luis Alberto Hernández Rodríguez, señaló que el prelado, originario de Arandas, Jalisco, fue reportado como desaparecido el lunes 6. El funcionario estatal indicó que «no hay un móvil identificado de este crimen», aunque todavía no hayan concluido las averiguaciones. El cuerpo del sacerdote será trasladado a Arandas para su sepultura. El padre Francisco Javier Gutiérrez es el segundo religioso asesinado en lo que va del año en México.