«Los Shabaab han alienado a gran parte de la población somalí, que es casi toda de religión musulmana, por las masacres cometidas contra otros musulmanes. Por este motivo ahora los Shabaab en Kenia cuando atacan un lugar lleno de gente hacen distinción entre musulmanes y cristianos, salvando a los primeros y matando a los segundos», explicó a la Agencia Fides mons. Joseph Alexander, Obispo Coadjutor de Garissa, donde el Jueves Santo, 2 de abril, 148 personas perdieron la vida en el campus de una universidad local, en un asalto de los Shabaab somalíes, que escogieron a sus víctimas en función de su afiliación religiosa.
«Esta es una de las razones por las que están siendo puestos en la mirilla los cristianos en Kenia, pero también hay otros factores, aunque el resultado final es que las víctimas son siempre los cristianos», añadió mons. Alexandro, recordando que en la víspera de la pasada Navidad, fueron asesinados, de un modo similar, los obreros cristianos de Mandera y que en la masacre del centro comercial Westegate en Nairobi, los Shabaab también habían apuntado a los cristianos. «La reivindicación de los Shabaab afirma que estos ataques terroristas son una represalia por la presencia del ejército de Kenia en Somalia, cuyas tropas han desempeñado un papel importante en la expulsión de los Shabaab de áreas importantes de la costa, interrumpiendo sus lucrativos tráficos con los que se financia el movimiento fundamentalista», afirmó el obispo. «Con estas acciones, los Shabaab esperan forzar a Kenia a retirar sus tropas de Somalia, lo que les permitiría recuperar el control de las ciudades costeras, incluida Mogadiscio, para volver a cargar de impuestos a la población y reiniciar sus tráficos».
Al atacar la universidad, los Shabaab han querido golpear la esperanza de desarrollo de un área ignorada durante mucho tiempo por el gobierno central. «Esto es tan cierto como lo es que los estudiantes y los profesores son un blanco fácil», respondió mons. Alexandro. «Hay que tener en cuenta que la mayoría de los profesores son de otras partes de Kenia y que aquí no se sienten como en casa. Esto es debido a que el área de Garissa era una parte de Somalia históricamente. Los británicos trazaron una línea recta para delimitar la frontera entre Somalia y Kenia, separando a una tribu somalí. De hecho, la frontera es muy porosa y la gente se mueve de un lado a otro con mucha facilidad», concluyó el Obispo Coadjutor de Garissa.