Iqbal Masih tenía cuatro años cuando su padre le vendió a una fábrica de alfombras de Punjab porque necesitaba un préstamo para pagar la boda del hijo mayor.
Para saldar la deuda Iqbal trabajaba doce horas al día trenzando alfombras por una rupia diaria. Sin embargo, con los intereses desorbitados, la deuda no paraba de crecer. A los 10 años Iqbal asistió a un mitin sobre derechos humanos y su vida cambió radicalmente. Consiguió la libertad a través de una campaña del Frente de Liberación del Trabajo Forzado y se convirtió en un activo luchador contra el trabajo cautivo.
En abril de 1995, cuando tenía 12 años, Iqbal fue asesinado a tiros cerca de Lahore. La mafia de las alfombras fue acusada del brutal crimen.
Convocados por la Academia Pontificia de las Ciencias Sociales en el Vaticano se reunieron jóvenes y organizaciones de varias partes del mundo para denunciar y erradicar la trata de personas y otras formas de esclavitud. El Papa agradeció a los presentes la lucha contra esta lacra y animó a gastar la vida en ello.
EL Movimiento Cultural Cristiano lleva adelante una activa campaña contra la esclavitud infantil, y difunde, como parte de esta campaña, el conocimiento de la figura de Iqbal Masih. Puedes leer aquí su historia completa.
