
Hoy se conmemora el Día Mundial contra la Esclavitud Infantil. La infancia tiene una nueva amenaza, la de los grupos terroristas, como Boko Haram o Estado Islámico, que reclutan menores para sus fines.
Más de nueve millones de niños, niñas y jóvenes son esclavos en el mundo. Menores que son obligados a trabajar (5,7 millones), explotados sexualmente (casi dos millones), traficados (más de un millón), reclutados como soldado (300.000)… En definitiva, menores que ven rota su infancia.
La infancia tiene en la actualidad una nueva amenaza, la de los grupos terroristas, como Boko Haram, Estado Islámico… o de grupos militares como los del norte de Malí, que captan menores para entrar en sus filas, según denuncia Naciones Unidas.
“Son menores sin oportunidades, abandonados por sus familias, que viven en la pobreza… Los grupos terroristas les ofrecen dinero y les dan un estatus y un objetivo para su vida”, advierten los misioneros salesianos. La esclavitud es la causa y a la vez la consecuencia de la pobreza por lo que es necesario erradicar esta lacra que oprime a generaciones de niños, niñas y jóvenes en todo el mundo.
“Ya hemos encontrado a algún niño que ha sido utilizado para pasar armas en la frontera”, explicaba la Dirección General de Protección de Infancia en Togo a los misioneros salesianos hace unos días. Una situación que agrava la realidad de los menores del África Occidental, una zona donde las cifras de tráfico de menores y de esclavitud infantil han aumentado en los últimos años.
Los misioneros salesianos se enfrentan cada día a esta realidad y tratan de mejorar la vida de miles de niños, niñas y jóvenes a través de centros juveniles, escuelas y proyectos para devolverles su infancia, la alegría y una esperanza en un futuro lleno de oportunidades a través de la educación.