La Unión Africana ha realizado una ceremonia en Adís Abeba para conmemorar a los migrantes muertos en el mediterráneo. La iniciativa se ha visto acompañada con la promesa de una respuesta a las emergencias socioeconómicas y los conflictos que dan origen a las migraciones. La UA, representada por embajadores de los países africanos, junto a miembros de organizaciones internacionales y de la sociedad civil, así como líderes religiosos y familiares de migrantes, también ha dicho que luchará contra las redes que trafican con los migrantes.
“Las recientes tragedias en el Mediterráneo con la muerte de más de 2.000 migrantes desde comienzos de este año, las agresiones mortales a migrantes en Sudáfrica y los inhumanos y absurdos asesinatos de migrantes no musulmanes en Libia, entre los que hay cristianos ortodoxos etíopes y coptos egipcios han renovado la atención hacia los sufrimientos de los migrantes, en su mayoría refugiados, solicitantes de asilo, trabajadores, víctimas de trata y menores no acompañados que buscaban salvarse y oportunidades mejores en otras partes”, pudo leerse en una nota que difundía el evento.
Según la Unión Africana los conflictos políticos, socioeconómicos, ambientales y armados, así como la pobreza y otros están fomentando que se produzca un aumento de las personas que abandonan sus países.
Con este evento, la organización panafricana intentar responder quizá a las críticas que ha recibido por no convocar ninguna cumbre extraordinaria a pesar de la muerte de 800 personas en un solo naufragio el mes pasado en el mediterráneo , dice Misna.
La Comisión Europea, por su parte, ha propuesto repartir 40.000 inmigrantes procedentes, la mayoría de ellos, de Libia y de Eritrea entre 23 países de la Unión Europea. El plan, que se realizaría a lo largo de dos años, pretende reubicar a los refugiados que en estos momentos se encuentran en Italia y Grecia. Los mayores grupos llegarían a Alemania, Francia, España y Polonia. Los cálculos se hicieron teniendo en cuenta las poblaciones, tasas de desempleo, riqueza y la cantidad de refugiados que ya acogieron dichos países.
El ministro del Interior español, Jorge Fernández Díaz, ha criticado esta decisión comunitaria asegurando que “no resuelve el problema” y que podría “provocar un efecto llamada”. “Las mafias criminales existen y son malos pero no tontos y saben que si se está redistribuyendo a esas personas, no se está atacando el problema de fondo y por tanto, a lo mejor estamos incentivando a que pongan a más personas todavía en esa situación", dijo Fernández Díaz.