Calcuta (AsiaNews) – Las hermanas de Madre Teresa no hablan casi nunca con periodistas. Pero esta vez han hecho una excepción ante la noticia de que su Madre -como la llaman- será canonizada. “Estamos agradecidas y felices”, dijo suor Christie, que vive en la casa madre en Calcuta, donde reposan los restos de Madre Teresa, quien es visitada cada día por cientos de personas de todas las religiones, para rezar y pedir oraciones y milagros.
El arzobispo de Calcuta, Mons. Henry D’Souza, que inició la causa de beatificación, también expresó a AsiaNews su alegría: “Estoy muy contento de que el Santo Padre haya aprobado el segundo milagro de Madre Teresa. La Madre Teresa siempre me dijo que ella era mi mamá, y continúa dándome esta maternal protección tanto a mí como a la humanidad entera, aún ahora”.
La noticia de la próxima canonización fue informada en el atardecer del día de ayer por el periódico católico italiano “Avvenire”, que dio la primicia de la aprobación del Papa Francisco del milagro ocurrido el 9 de diciembre de 2008 en favor de un ingeniero brasileño de 42 años, afectado por ocho tumores en el cerebro, quien fue curado mientras se encontraba en el quirófano, antes de ser sometido a una cirugía que los médicos consideraban carente de toda esperanza.
Mientras el enfermo esperaba en la sala de operaciones, su esposa, un sacerodte y algunos familiares se encontraban en la capilla del hospital, rezando a Madre Teresa.
Madre Teresa (en otro tiempo Agnese Bojaxhiu) nació en Skopje (actual Macedonia) de padres alabaneses. Siendo joven, sintió muy tempranamente la llamada a la vocación religiosa. Se volvió hermana de la congregación de Loreto y fue enviada a la India. Luego de algunos años de trabajo como docente, el 10 de septiembre de 1946, en contacto con la extrema pobreza y la violencia, y mientras estaba participando en unos ejercicios espirituales en Darjeeling, siente “la llamada en la llamada” de Jesús, que le pide ser instrumento para llevar su amor a los lugares más perdidos y “a las guaridas” de los pobres y de los abandonados.