Ya no se trata más de una guerra, sino de una terrible “efusión de sangre” en el contexto de una escalada de violencia “que da realmente miedo”; ha expresado Mons. Georges Abou Khazen, vicario apostólico de los Latinos de Alepo sobre la situación de guerra de esa ciudad siria.”Se asiste sólo al bombardeo de civiles inermes”.
Según Asia News, durante toda la jornada de ayer, los rebeldes arrojaron cohetes desde el barrio que está bajo su control, atacando varios puntos de la zona occidental, controlada por el ejército del gobierno. “Hoy es un día un poco más tranquilo -agrega el prelado- pero es una situación de calma aparente. No hay acuerdos, no existen tratativas entre las partes y pronto se iniciarán los bombardeos”.
Mons. Abou Khazen describe que este martes los misiles “atacaron también nuestro centro pastoral”, por suerte, “sin provocar víctimas, como lamentablemente sí sucedió en otras partes”. Por motivos de seguridad, subraya Mons. Georges, el vicariato “suspendió todas las actividades programadas, incluyendo los momentos de juego y de recreación para las jóvenes”. Sólo la iglesia quedará abierta, “para que los fieles puedan entrar a rezar y participar de las celebraciones. Todo el resto, por el momento, dejó de funcionar”, precisa el prelado. Y concluye diciendo: “lamentablemente aquí se trata de ataques contra civiles inermes, por puro espíritu de venganza, con armas que son cada vez más sofisticadas”.
En los días pasados, el ejército gubernamental había cortado la única calle (la Castello Road) de acceso a la zona oriental de Alepo, que está bajo el control de los rebeldes, en la cual viven unas 300.000 personas. Como respuesta, los milicianos lanzaron una contraofensiva para tratar de reabrirse paso. Sin embargo, la acción fue evitada por los soldados fieles al presidente sirio, Bashar al-Assad. Por eso los rebeldes tomaron la decisión de atacar, con misiles y cohetes.
Dicha operación inició este martes 12 de julio y abarcó diversos frentes; en pocas horas fueron lanzados centenares de misiles y cohetes. Medios del Estado refieren que hasta ahora se registraron ocho víctimas y decenas de heridos, pero el saldo parece destinado a agravarse a medida que transcurren las horas.
Una gran zona de Alepo, otrora centro económico y comercial de Siria, es escenario de graves combates desde hace meses. Desde 2012 la ciudad está dividida en dos sectores, el gubernamental y el que está en manos de los “rebeldes”. Los enfrentamientos se intensificaron luego del fracaso de las negociaciones indirectas de paz bajo el resguardo de la ONU y ante la falta de aplicación de la tregua parcial promovida por EEUU y Rusia a principios de año.
Detrás de los ataques están también los grupos rebeldes y las facciones extremistas, entre las cuales figuran los milicianos de al-Nusra (al-Qaeda en Siria); los yihadistas del Estado islámico se encuentran ahora a unos veinte kilómetros de la metrópolis.