El 13 de julio de 2005, después de un encuentro informal en el Parlamento europeo con los diputados, el Comisario Europeo para la Ciencia y la Investigación, Janez Potocnik, confirmó que cinco o seis de los proyectos que emplean células madre embrionarias están financiadas actualmente por la Comisión Europea.
Intentando minimizar el asunto, él precisó que eso no representa mas que el 0?0001% de los proyectos financiados y que no se trata más que de embriones excedentarios. Él ha subrayado que antes no había más que 3 estados miembros que apoyaban estas prácticas y que ahora se cuentan 10 países de los 25. Es, por tanto, extremadamente preocupante constatar que la Unión Europea financia unos proyectos que destruyen embriones cuando la mayoría de los Estados miembros se oponen, que el parlamento Europeo haya hecho la petición para que ninguna investigación con embriones humanos sea financiada por la Unión Europea, y entonces que el 7º programa marco esté todavía en negociación. Se puede igualmente reflexionar si los países económicamente más pobres de la Unión consideran la financiación de estos proyectos prioritaria.
Durante el debate, algunos diputados han remarcado que la investigación para el tratamiento del Alzheimer requiere por paciente una centena de óvulos humanos extraídos de bebés abortados en su estado fetal, y que en California, la petición es tal que se practican abortos en habitaciones de hospital vecinas de las que ocupan pacientes que sufren de la enfermedad a fin de inyectar células « frescas » en el cerebro. Se informa también que el 95% de las investigaciones sobre células madre en el Reino Unido son practicadas sobre células madre embrionarias y muy pocas se basan en células madre adultas dado que la patentabilidad es más fácil de obtener así. Es más, después de la adoción del programa REACH (política europea sobre los productos químicos), la Comisión europea ha constatado que la experimentación sobre animales es mucho más difícil, lo que implica una mayor utilización de las células extraidas de bebés en estado fetal pues estos son puestos a disposición gratuitamente.
El comisario ha precisado que, antes de ser financiado por la Comisión Europea, el proceso implica el examen del proyecto por científicos que deben confirmar que no existe ningún medio alternativo para proseguir estas investigaciones. Después cada proyecto se evalúa por el Grupo Europeo de Ética, posteriormente se pasa a votar por los comites nacionales de ética de los países implicados En fin, sólo los comités nacionales de los países que apoyan en principio la investigación sobre los embriones son consultados . Las decisiones se toman con la mayoría cualificada para que el proyecto obtenga la subvención. Ahora bien, parece que ciertos comités nacionales de ética en los países que no apoyan la investigación sobre los embriones no han sido consultados. El Comité Nacional de Ética de Irlanda, por ejemplo, ha precisado el Comisario, no ha sido consultado.
El séptimo programa marco, que servirá igualmente indirectamente de plataforma ética común para la comunidad científica de la Unión Europea, está todavía en preparación y será publicado hacia el fin del año