El Santo Padre envió un mensaje de pésame por las numerosas víctimas que dejó en México el huracán Earl en diferentes regiones del país. El telegrama, firmado por el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado, indica que ante los graves daños producidos por el huracán que afectó algunas zonas del país, causando numerosas víctimas y cuantiosos daños materiales, “el Santo Padre expresa su afecto al querido pueblo mexicano, ofreciendo sufragios por los que perdieron la vida, manifestando su cercanía a las familias y a los damnificados”.
El pontífice pide al Señor “que sostenga el ánimo de las autoridades y del pueblo de México y despierte a todos la solidaridad, a la vez que le imparte la bendición apostólica”.
Por su parte el arzobispo primado de México, cardenal Norberto Rivera Carrera, también se unió “a la pena que embarga a familiares y amigos de las víctimas por los recientes deslaves que tuvieron lugar en el estado de Puebla, entre los que hay varios niños y adolescentes”.
El purpurado mexicano “expresa sus más sentidas condolencias, y envía un mensaje de aliento a los arzobispos de Puebla y Tulancingo, monseñor Víctor Sánchez Espinosa y monseñor Domingo Díaz Martínez, respectivamente, a quienes se une en sus oraciones”.
Asimismo, pide a Santa María de Guadalupe que dé consuelo y cristiana resignación a los deudos en tan lamentables pérdidas, y pide a los fieles rezar por el eterno descanso de las víctimas.
“Una palabra de consuelo, mi oración por ellos”, expresó a la prensa local el arzobispo de Puebla, monseñor Víctor Sánchez Espinosa, al tiempo que pedía a los pobladores tomar todas las precauciones en esta época de lluvias. “Hay que pedirle a Dios que los fortalezca, que los consuele en este momento difícil para las familias”, añadió el arzobispo.
Según las últimas informaciones, se calcula que el paso de la tormenta dejó al menos 48 víctimas en los Estados de Puebla, Veracruz e Hidalgo. Además, las autoridades no descartan que el número de fallecidos aumente porque el Ejército continúa los trabajos de rescate.