Nos escribe la Madre Laudis desde Alepo
“El martes pasado por gracia de Dios, hemos podido visitar a tres familias cristianas. Les escribo para contarles un poco de su historia y para que recen por ellos.
La primera familia fue la de Abu Nur, un señor que hace cuatro meses mientras trabajaba fue sorprendido por un misil que casi le quitó la vida. Aún hoy continúa en la cama, sin poder levantarse. Nos hemos admirado la alegría con que él vive su enfermedad, aunque al contarnos su historia no pudo disimular las lágrimas que caen en sus mejillas, lo que más le cuesta es no poder trabajar y seguir sosteniendo la familia como lo solía hacer hace algunos meses. Nos hemos despedido pidiéndole oraciones y prometiendo acompañarlo con las nuestras.
También hemos vuelto a visitar la familia de Abu Sara, les había contado acerca de él, un señor que perdió su trabajo por un misil que destruyó el hotel en que trabajaba, su señora sufre una enfermedad muy rara que se agravó durante la guerra, nos ha alegrado mucho verla tan contenta, a pesar de los fuertes dolores que tiene, estaba alegre y su alegría contagiaba a todos.
La última casa que hemos visitado fue la de tres hermanos, el menor tiene 75 años, viven solos, no poseen otros familiares próximos sino unos a los otros; con la edad les vinieron enfermedades y varias complicaciones de salud. La mayor es una señora de 84 años, la única mujer, que está imposibilitada de cocinarles o limpiar la casa, viven de la generosidad de varios cristianos vecinos a ellos.
Les encomendamos a todos estos nuestros hermanos que sufren, a vuestras oraciones.
Misioneras en Alepo
¡Bendiciones!