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Además de elegir en qué campos buscar, hay una diferencia fundamental entre la búsqueda simple y la avanzada, que puede dar resultados completamente distintos: la búsqueda simple busca la expresión literal que se haya puesto en el cuadro, mientras que la búsqueda avanzada descompone la expresión y busca cada una de las palabras (de más de tres letras) que contenga. Por supuesto, esto retorna muchos más resultados que en la primera forma. Por ejemplo, si se busca en la misma base de datos la expresión "Iglesia católica" con el buscador simple, encontrará muchos menos resultados que si se lo busca en el avanzado, porque este último dirá todos los registros donde está la palabra Iglesia, más todos los registros donde está la palabra católica, juntos o separados.

Una forma de limitar los resultados es agregarle un signo + adelante de la palabra, por ejemplo "Iglesia +católica", eso significa que buscará los registros donde estén las dos palabras, aunque pueden estar en cualquier orden.
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¡Fuerza México!

24 de septiembre de 2017
Mi México, el amor es la respuesta; el Rosario nuestra arma.

Mexicanos, al grito de guerra

el acero aprestad y el bridón,

y retiemble en sus centros la tierra.

al sonoro rugir del cañón.

Ciña ¡oh patria! tus sienes de oliva

de la paz el arcángel divino,

que en el cielo tu eterno destino

por el dedo de Dios se escribió.

Más si osare un extraño enemigo

profanar con su planta tu suelo,

piensa ¡oh patria querida! que el cielo

un soldado en cada hijo te dio.

Letras de nuestro Himno Nacional que hoy todos los mexicanos hacemos vida. Creemos en Dios, en que nuestra patria eterna es el cielo. Creemos que cada uno de nuestros nombres está escrito por el dedo de Dios. Fuimos creados por Él con madera de soldados y defenderemos nuestro suelo -patria- dando la vida por ella si es necesario. Somos guerreros con corazón de acero -fuerte-, pero con la sensibilidad y la nobleza de un niño.

Escuchar cómo se entonaba el Himno como símbolo de unión y fraternidad por esos rescatistas que hacían -y siguen haciendo- todo por salvar vidas. Ver izar nuestra Bandera Mexicana parada, erguida entre los escombros en señal de que, a pesar del dolor, los mexicanos seguimos en pie de lucha. Con su verde significando esperanza. Con su blanco que representa la unidad y la pureza de nuestra fe. Y el rojo la sangre de nuestros héroes hoy vestidos con casco y pala.

En diversas partes de la gran urbe al unísono las voces para entonar esa otra canción que tanto nos caracteriza: “Cielito Lindo” como canto de júbilo y fortaleza. “…Ay, ay, ay, ay canta y no llores. Porque cantando se alegran cielito lindo los corazones…” Hoy mi México llora porque ha perdido bienes -y màs importante vidas-, pero también canta su corazón de alegría por la esperanza y la ayuda recibida por tantos y tantos que le aman y le apuestan a este pueblo que hoy se encuentra herido, lastimado, más nunca vencido. No importa en què parte del mundo nos encontremos hoy todos los mexicanos somo uno y a todos nos duele el alma. Ayer tembló en nuestra patria, se movió la tierra y hoy los que se mueven son los corazones.

Mi México querido volvió a teñir sus calles de sangre, de llanto, rabia e impotencia al ver que, literal, el mundo se le venía encima. Sin embrago, no tardó nada en demostrar que el corazón de los mexicanos es más grande que la tragedia.

¡Fuerza México! Dos palabras que definen del espíritu de mi pueblo, de la madera de la que estamos hechos. Y para muestra “el milagro de Morelos”, el bebé que nació en medio de la tragedia. Su llanto al nacer fue un grito de que la vida es más grande que cualquier terremoto. O ese otro sollozo del niño que fue rescatado de entre los escombros, llanto que se convierte en un canto a la vida. ¡Viva México! La voz que se escuchaba cada vez que se rescataban a personas de entre los deshechos y que a todos nos empujaba a ponernos de rodillas para con llanto en los ojos voltear nuestra mirada al cielo y darle gracias a Dios por una vida más encontrada.

¡Fuerza México! El cielo nos está dando otra oportunidad de hacer las cosas mejor. Somos una nación amante de “La Verdad”, de la vida, de los valores familiares. Tenemos un corazón que no nos cabe en el pecho, lleno de nobleza y generosidad. Se equivocan todos aquellos que dicen que los mexicanos tenemos el gobierno que nos merecemos. Al contrario, ellos no merecen un pueblo tan lleno de bondad, tan admirable por sus valores, por su piedad, por su amor a nuestra Morenita del Tepeyac.

¡Fuerza México! Con el pecho erguido y el rosto en alto se me llena la boca al decir ¡soy mexicana! México es mi patria y a mucha honra grito: ¡Viva México! ¡Viva Santa María de Guadalupe! Es el país que me vio nacer y al que llevo en la piel. Mi gente, la más generosa y buena. La que se quita el pan de la boca cuando ve el hambre en el hermano necesitado.

La que seca las lágrimas del que sufre, no importando si el corazón de ella está hecho pedazos. La que siempre está lista para ayudar y dar la mano al hermano en desgracia, sin importar si es de día o de noche, si es rico o es pobre. La que entrega el corazón sin medida, la que ama con pasión, la que sigue creyendo en la gente a pesar de la traición.

Esta es mi gente, mi pueblo, mi nación, mi país al que llevo tatuado en la piel. Un lugar lleno de héroes que están dispuestos a dar su vida por salvar la vida de los demás. Héroes que no necesitan de títulos profesionales -mucho menos nobiliarios- para destacar y sobresalir. Basta ver sus manos callosas, ensangrentadas, totalmente entregadas al servicio de su patria para darnos cuenta del tamaño de su corazón, de lo que hay en su interior.

¡Fuerza México! El corazón palpita alto al ver esos brazos levantados en señal de silencio. Callados sentimos el deseo de gritar nuestra Fe, pero nos contentamos con orar al Dios de la vida porque con el silencio viene la esperanza de encontrarla. Así como Moisés levantaba en sus brazos la “Vara de La Verdad”, nosotros levantamos la mano de la esperanza, de “La Vida”. No hay cansancio que nos tumbe cuando la Fe nos sostiene.

¡Fuerza México! Mi gente noble que elige no mantener memoria de lo malo ni de los abusos sufridos, sino que se enfoca en reavivar los recuerdos de aquella voluntad vivida hace 32 años cuando mano a mano se mantuvo de pie sin importar si las piernas temblaban o la voz se les rompía en llanto para salir delante de aquella tragedia. Ayer como hoy el espíritu del águila real que cada uno llevamos dentro se hace presente, listos para levantar el vuelo, triunfantes. Para resurgir de entre las cenizas cual Ave Fénix como tantas veces lo hemos hecho.

Mi México, el amor es la respuesta; el Rosario nuestra arma. Volvamos a poner nuestra mirada y nuestro corazón únicamente en quien es “El Camino, La Verdad y La vida”. Este zangoloteo que vivimos es un llamado para despertar, para abrir los ojos y ver “La Verdad”, sobre todo, vivir en ella. No es un castigo de Dios como muchos nos lo han querido hacer ver, pero si un llamado a hacer cambios, a la conversión. Después de tanto dolor, tanto sufrimiento y llanto no podemos ser los mismos.

No es tiempo de lamentaciones, sino de seguir obrando hacia el cambio. Es tiempo de hacer un parón para meditar mediante un profundo examen de consciencia personal sobre lo que ha sido nuestra vida hasta hoy y hacer los cambios necesarios para ser aún mejores. Esto que vivimos fue realmente una tragedia, pero también una oportunidad para comenzar de cero. Que no nos mueva solo la parte sensible y que este ímpetu y solidaridad que hoy tenemos los mantengamos latente y lo vivamos como un estilo de vida.

Hoy Cristo llora junto con nosotros al mismo tiempo que nos ofrece sus brazos abiertos para descansar en ellos. Él mismo lleva nuestras súplicas, nuestras plegarias, nuestros sufrimientos al Padre. Cada lágrima derramada es esta tragedia nuestro buen Jesús, junto con nuestra Santísima Madre las recoge y se las ofrecen al Todopoderoso.

Así como escribí sobre “Lo que aprendí sobre el huracán Harvey”, esta vez reiteré lo que siempre he sabido: como mi México lindo y querido no hay dos. Y como dice la canción:

“México Lindo y Querido

Si muero lejos de ti

Que digan que estoy dormido

Y que me traigan aquí

Que digan que estoy dormido

Y que me traigan aquí

México Lindo y Querido

Si muero lejos de ti”.

¡Fuerza mi México! ¡Yo creo en ti!

Por Luz Ivonne Ream

fuente: Aleteia
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