
“¡Todos los jóvenes tienen algo que decir a la Iglesia, a los obispos y al Papa!”. Esas fueron las palabras de Bergoglio respecto al sínodo de los jóvenes que se celebrará el próximo mes de octubre. Y un grupo de 14 jóvenes entre 20 y 30 años de distintos países de África, que se reúnen todos los fines de semana para rezar y hablar por iniciativa de los Misioneros Combonianos, se ha tomado esta frase del Pontífice al pie de la letra, y le han escrito una carta con sus peticiones y sugerencias.
La carta, publicada en Vatican Insider, comienza diciendo a Francisco que “estamos muy fascinados por lo que usted hace: celebrar la misa todas las mañanas en una comunidad pequeña y conocer gente“. Tomando este ejemplo, se quejan de que “nuestros obispos deben cuidar un rebaño que es mucho más pequeño que el suyo, y sin embargo, solo los vemos en ocasiones de grandes celebraciones”. Así, relatan al Papa que “nos encantaría poder ver a nuestros líderes (obispos y sacerdotes) cara a cara y pasar tiempo escuchándonos recíprocamente”.
Sugieren también una mayor atención hacia su cultura, afirmando que, siempre desde el respeto a las tradiciones, el cristianismo llegó desde Europa sin adaptarse lo suficiente: “El Evangelio, a veces, parece un alimento cocinado por la madre de otra persona, y nos gusta comer platos africanos”, por lo que piden que sus modelos sean santos de allí, ya que “la historia de la Iglesia africana está llena de ejemplos cercanos a nuestra cultura que han sabido cómo vivir el Evangelio profundamente”.
Estos jóvenes también recuerdan la cantidad de iglesias distintas que hay en el continente, a veces en competencia, y proponen “al menos una fecha al año en nuestro calendario para celebrar a todos los cristianos de África”, así como un acercamiento a las comunidades musulmanas. Finalmente, lamentan que “los modelos económicos nos están haciendo individualistas y parece que valores como la amistad, la tolerancia y la hospitalidad son imposibles de vivir”. Sin embargo, se reafirman al decir que “el amor y la vida son más fuertes y podemos vivir una vida plena incluso en este mundo materialista”.