“La tierra está llorando y también los pobres están llorando”. Por esto, los líderes religiosos han venido a Davos para hablar al corazón de la economía mundial y suscitar una “conciencia global para el cambio”. Lo dijo el cardenal Peter Turkson, Prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, interviniendo este miércoles por la tarde en una conferencia de prensa en el marco del Foro Económico Mundial que concluye mañana 24 de enero, junto al Patriarca ecuménico Bartolomé I y al Rabino Jefe de Moscú, Pinchas Goldschmidt.
Generar una conciencia global para el cambio
Si como dice el Papa en la Encíclica Laudato Si la tierra y lo pobres lloran, - explica el purpurado ghanés - hay una emergencia que debe ser escuchada y “todos debemos tratar de detener este llanto”. Estamos aquí como huéspedes en el Foro Económico Mundial - explica el cardenal Turkson – “porque queremos generar una consciencia global para el cambio”. Para Turkson las nuevas tecnologías no deben “determinar lo que estamos llamados a ser”, sino que deben ser usadas “para el bien común, el bien de la humanidad, de la tierra y de sus habitantes”. “No hay un segundo planeta en donde vivir” - recordó - antes de pedir al mundo político y a los gobiernos que reconozcan “el rol central de las religiones y de las creencias”, denunciando la practica difundida, sobre todo en los países secularizados, de "relegar las religiones a la esfera privada, negando su influencia en la vida de las personas."