Los retoques de última hora o “modificaciones-trampa” a la LOE no son suficientes: «La Educación requiere un pacto de Estado, no una política de parches; porque no erradica el fracaso escolar; porque mantiene los equivocados principios pedagógicos de la Logse; y porque no ofrece estabilidad al sistema educativo».
El ciudadano corriente tiene la impresión de que el Sr. Zapatero cree que la sociedad es ignorante y no se ha dado cuenta de que en esto (como en casi todo) se está burlando de los españoles. Con cuatro cambios en el proyecto LOE, para aparentar “talante” negociador, no nos conforma. Exigimos la retirada del proyecto LOE y queremos un Pacto Escolar. Lean y juzguen de quién y de qué se está burlando:
· De más de 1,5 millones de manifestantes del 12N. Ha recibido a los convocantes para cubrir las apariencias, hacerse la foto y presumir de talante. Ni Zapatero ni la ministra Sansegundo tenían un borrador de la LOE y los interlocutores tuvieron que dejárselo. Posiblemente ni lo han leído.
· De más de 3 millones de personas que firmaron el documento de Concapa que no quiso recibir ni oír hablar de ello. Un desprecio a la sociedad que pasará factura al PSOE en las próximas elecciones.
· De estos mismos representantes del 12N que se sentaron a hablar con la Grupo Socialista del Congreso, donde encontraron nula voluntad de buscar un pacto de educación y las manipulaciones de costumbre. El portavoz del PSOE se ausentó sin dar explicaciones y luego les acusó de romper la negociación. Es lo normal en él: mentir y acusar a los otros de lo que él hace.
· De los padres, usurpando el derecho que les concede la Constitución para elegir en su integridad la educación que quieren para sus hijos. Lo refrenda el artículo 27 de la Constitución. Quitar ese derecho es antidemocrático e inconstitucional y el Gobierno no tiene atribuciones para ello. Más del 80% de las familias españolas exigen una asignatura religiosa opcional equiparable con el resto de materias. Debe ser evaluable y realizarse en horario lectivo.
· De toda la sociedad. Un derecho de los padres no es un servicio público y no puede ser asumido por el Estado, que sólo tiene un papel subsidiario. El gobierno quiere imponer una enseñanza única, pública, laica y atea y ha diseñado una “hoja de ruta” para acosar y suprimir la enseñanza concertada y sobre todo la formación religiosa, que le estorba, para manejar mejor a la sociedad. Lamentamos que alguna patronal no se de cuenta de esto.
· De los millones de españoles que consideran la LOE un planfleto político en manos del Gobierno. Las 113 páginas del proyecto no da soluciones al grave problema del fracaso escolar y otras carencias, sino que los empeoran.
· De los profesores de la enseñanza porque no refuerza su autoridad, sino que la rebaja. Los “novillos” legalizados de los alumnos son una barbaridad; pasar de curso con varias asignaturas suspensas, otra.
· De todas las libertades, imponiendo una nueva asignatura obligatoria en la que pueden introducir cualquier ideología y doctrina, reglas de comportamiento y descalificaciones para los padres. La experiencia del manual sexual en Castilla la Mancha refuerza esta valoración.
Estas son algunas de las cuestiones –no todas-- que descalifican el proyecto, a los ideólogos del PSOE que lo han diseñado, al Gobierno que lo ha aceptado y al Sr. Zapatero que lo pretende imponer. Con las reformas aprobadas por la Comisión, sólo pretenden seguir engañándonos.