Redacción - 27/5/2006
A todos nuestros subscriptores les debemos una explicación, dados los mensajes que nos dirigen apuntando diversas irregularidades. Voy a explicar el por qué y como todo se normalizará probablemente en pocos días.
Por una parte nuestro webmaster se encuentra ya cerca de un mes sin conexión a internet por causa involuntaria. Hemos de reconocer que todos echamos de menos su fiel y constante dedicación al sitio, pero no podemos cambiar nada en las deficiencias de los servicios de los servidores de internet, cosa que nos permite ejercer la virtud de la paciencia y la constancia, virtudes muy útiles cuando pasamos la vida esperando al Primer Servidor que vendrá un día a nuestro encuentro, con las mejores conexiones, ilimitadas, gratuitas y con todos los adelantos presentes y futuros que podamos soñar jamás, a todos los niveles.
Dado que Abel es el que se dedica a dar forma día a día al complejísimo entramado del programa de la Liturgia de las Horas. Los grupos de oración estamos un poco como si hubiéramos ido de campamentos, donde se ha de trabajar mucho más manualmente que en casa.
Por otra parte, su fiel colaboradora y cofundadora, Andrea, está ausente durante todo el mes de Mayo, en una peregrinación a diversos lugares, junto con su esposo. Ella es la responsable de las noticias y que nos mantiene siempre informados con el boletín semanal que nos trae la selección de las noticias de mayor interés. Su substituta, Maricruz, del 8 al 21 de Mayo, también subió a las alas del viento en una peregrinación muy peculiar ya que, en medio de ella, pudo encontrarse con Abel y Andrea que tuvieron la gentileza de venir a su encuentro.
Por esta razón, las noticias quedaron casi en silencio durante dos semanas. Aunque incluso durante el viaje haya tratado de remediarlo desde un ordenador ajeno, no pude evitar que las noticias del ultimo domingo fueran enviadas con unos días de retraso. Espero que hasta el regreso de nuestra reportera jefe, las noticias sigan ya su curso normal.
Las otras secciones llevadas por otros dedicados y fieles colaboradores siguen su curso.
Estoy intentando mover de nuevo la Biblioteca con el ingreso de los últimos libros y espero que de cuando en cuando la visiten porque hay en ella verdaderas perlas espirituales y literarias. Vale la pena no dejar de lado las novedades que vayan apareciendo.
En cuanto a los pedidos a la Librería no les extrañe que estén detenidos por los mismos motivos que el resto. Es un trabajo ingente el que espera a Abel en subida de catálogos y búsqueda de los libros que le pidan. Un trabajo de artesanía y poco productivo, y que solo el amor a los libros y a la sabiduría puede sostener.
Espero que con estas aclaraciones sigan pacientemente esperando conmigo la vuelta a la normalidad y sigan participando amicalmente en este sitio donde nos encontramos en un mismo amor a Jesucristo y a la Iglesia.
Maricruz
El Testigo Fiel