La Razón 10/08/06
La Policía británica ha detenido esta madrugada en Londres y Birmingham (centro de Inglaterra) a 21 personas, posiblemente nacionales británicos, en relación a una trama para hacer explotar en el aire varios aviones, supuestamente con dirección a Estados Unidos.
Según la cadena Sky News, citando fuentes de los servicios de seguridad, los terroristas iban a utilizar explosivos líquidos no detectables por los aparatos de rayos X de los aeropuertos que introducirían en los aviones en su equipaje de mano. Según esta cadena, los terroristas introducirían los explosivos a bordo de seis aviones y una vez dentro mezclarían los líquidos hasta conseguir la composición letal.
En una comparecencia ante la prensa. el ministro de Interior británico, John Reid, afirmó hoy que la Policía está convencida de que ya están detenidos los «principales actores» del complot terrorista, pero añadió que las autoridades no quieren pecar de «autocomplacientes» y por eso el Centro de Análisis Terrorista ha elevado de «severo» a «crítico» el nivel de alerta.
La Policía británica dijo que el plan terrorista abortado en el Reino Unido para hacer estallar aviones en pleno vuelo tenía «dimensiones globales».
En una rueda de prensa, el jefe de la unidad antiterrorista de Scotland Yard, el subcomisario adjunto Peter Clarke, explicó que las detenciones de hoy son resultado de una operación de varios meses en la que han colaborado autoridades británicas e internacionales.
El número de vuelos que podrían haber sido afectados por la conspiración y su destino concreto continúan «siendo objeto de investigación».
Todos los sospechosos, que permanecen bajo custodia en comisarías de la capital, fueron detenidos por presunta comisión, preparación o instigación de actos terroristas en virtud de la ley antiterrorista del 2000.
En este momento, los detenidos están siendo interrogados mientras continúan los registros en varios domicilios, precisó Clarke.
Los arrestos han sido la culminación de «la primera fase» de una pesquisa que podría durar meses, indicó el subcomisario adjunto.
Durante esta investigación ha habido operaciones de vigilancia «sin precedentes» en este país, en las que se han controlado las «reuniones, movimientos, viajes, gastos y aspiraciones de un gran número de personas».
La pesquisa llegó anoche a un «punto crítico» y las autoridades decidieron actuar sobre la información que tenían, informó el jefe de la brigada antiterrorista.
Clarke confirmó que los conspiradores planeaban introducir en «vuelos transatlánticos de pasajeros» a través del equipaje de mano artefactos explosivos que habrían sido fabricados en el Reino Unido.
La cadena pública británica BBC ha afirmado, citando fuentes policiales, que se trataría de compuestos químicos que se habrían hecho estallar simultánea o progresivamente en unos 10 aviones con rumbo a EEUU.
En la rueda de prensa, el jefe de la brigada antiterrorista de Scotland Yard dijo que la investigación entrará ahora en una nueva fase, que conducirá «adonde lleven las pruebas».
Como consecuencia de la operación policial, la mayoría de los aeropuertos británicos han tenido que retrasar o cancelar vuelos y han aumentado los controles de seguridad, mientras que Heathrow, el mayor aeródromo del país, ha suspendido la entrada de vuelos.
En una declaración ante las cámaras de televisión, el ministro británico de Interior, John Reid, dijo hoy que esta madrugada las autoridades decidieron elevar el nivel amenaza contra el Reino Unido a su punto «más alto» por tratarse de «muy significativa».
El Centro Conjunto de Análisis de Terrorismo elevó el nivel al «crítico», lo que quiere decir que un atentado es muy probable.
Precisó que el plan tenía la intención de hacer explotar «un número de aviones» con la consecuencia pérdida de vidas humanas.
Wl ministro del Interior indicó se decidió elevar el nivel de amenaza a las 01.00 GMT y como medida de precaución, los pasajeros deben esperar inconvenientes en todos los aeropuertos británicos.
«Queremos asegurar al público que esta operación se llevó a cabo de la forma más segura que creímos», afirmó Scotland Yard en un comunicado divulgado hoy. «Esta es una gran operación que inevitablemente será larga y compleja», añadió el comunicado.
La seguridad en todos los aeropuertos ha sido reforzada y los pasajeros no podrán llevar equipaje de mano en los vuelos internos del Reino Unido, sólo podrán llevar pasaportes y billeteras, según el Departamento de Transporte.
British Airways (BA) informó hoy de que cualquier pasajero que se niegue a cumplir con las restricciones impuestas hoy por el Gobierno sobre equipaje no será autorizado a abordar el avión.
«Se pide a los pasajeros que lleguen (al aeropuerto) normalmente, pero se esperan retrasos en todos los aeropuertos», señaló un portavoz de la aerolínea británica.
La fuente precisó que no se autorizará subir al avión con aparatos que requieran pilas, incluso ordenadores personales y teléfonos móviles.
El aeropuerto londinense de Heathrow, el principal del Reino Unido, está cerrado a los vuelos que lleguen a esa base aérea y que no estén ya en vuelo, informó el Servicio Nacional de Tráfico Aéreo.
La decisión, solicitada por el operador de ese aeropuerto BAA, se tomó por los trastornos ocasionados en Heathrow.