Londres, 18/08/06 (NE - eclesiales.org) La última edición de la revista liberal "The Tablet" trae información de su corresponsal polaco sobre la confesión pública de un conocido sacerdote de haber sido espía comunista en su país, durante el dominio de esa ideología totalitaria. Se trata del padre Michal Czajkowski, de la revista Wiez, quien pidió disculpas a través de los medios de comunicación, señalando que "Pido perdón a todos. Mi culpa es indiscutible", dando como explicación de los 24 años de encubrimiento su "ingenuidad, miedo, deseo de hablar, todo lo que muestra una debilidad de carácter".
Poco tiempo antes otro sacerdote hizo similar revelación, en este caso sobre el espionaje al entonces Arzobispo de Cracovia, Karol Wojtyla, quien después sería el Papa Juan Pablo II. Reveló que él y otros bajo seudonimos como "Jurek" y "Tribun", plantaron micrófonos y otros medios de espionaje. En el inicio de los noventas hubo diversas historias de este género de sacerdotes vinculados al "apartchik" comunista, convertidos en informantes. Hace un tiempo el Cardenal Jozef Glemp, Arzobispo de Varsovia, hizo una ponderada explicación de lo que había ocurrido. Desde entonces la política de la Jerarquía ha sido que los sacerdotes involucrados en esas actividades confiesen públicamente y pidan perdón. Ha sido una conocida táctica de grupos marxistas el intento de reclutamiento e infiltración en las filas del clero, no sólo en Polonia, sino en el mundo entero. En América Latina hay también el caso de sacerdotes colaboradores con la ideología marxista que han hecho mucho daño a la Iglesia.
En su reciente viaje a Polonia el Papa Benedicto XVI señaló que junto a la confesión de los implicados en el tipo de colaboracionismo con el caído régimen comunista, debería establecerse una "confesión de alabanza" sobre la acción de la Iglesia en la defensa de los derechos y libertad de los polacos. Dando una lección de prudencia, el Papa invitó a no confundir situaciones, a tener una sincera humildad, y a no caer en fáciles acusaciones sin evidencia contundente. Es conocido que antiguos comunistas difunden listas de supuestos informantes con el exclusivo objeto de dañar personas e instituciones, como se ha evidenciado no sólo en Polonia sino en otros países como la República Checa y Eslovaquia.
Siguiendo el camino abierto por el Papa, voceros de la Curia de Cracovia denunciaron la campaña de una cierta prensa para involucrar a algunos sacerdotes sin evidencias, afirmando asimismo que en diversos lugares la Jerarquía está realizando una investigación auténticamente seria, señalando que los casos de algunos que sucumbieron al influjo y presión del sistema sus fallas no se deben usar en una ofensiva contra la gran mayoría de sacerdotes que fueron fieles y coherentes, ni contra la Iglesia que mostró durante los totalitarismos nazi y comunista una independencia heroica y una defensa de las libertades y derechos humanos, como testimonia la historia. Más aún se viene recordando que la Iglesia, bajo la dirección del Papa Juan Pablo II, influyó decisivamente sobre la caída del régimen soviético y de sus "satélites", como es ampliamente conocido.