Villa Giardino (Córdoba), 29 Ago. 06 (AICA) Unos 200 participantes del Foro de Laicos, que se desarrolló este fin de semana en la localidad cordobesa de Villa Giardino con el lema "Sigamos caminando en comunión", presentaron la Red Federal de Laicos, cuyo objetivo es "integrar a todos los ciudadanos comprometidos en el ámbito político y social para trabajar por el bien común de los argentinos".
También difundieron una declaración en la que advierten sobre "una realidad social caracterizada por cambios profundos y acelerados que exigen del hombre una permanente respuesta ante nuevas realidades que a menudo lo desubican ante sí mismo, ante el mundo y ante Dios".
El lanzamiento del Foro estuvo a cargo del médico Justo Carbajales, integrante de la Comisión Nacional de Justicia y Paz de la Conferencia Episcopal Argentina, quien convocó a los participantes a sumarse a esta nueva modalidad de trabajo que incluirá Internet y la telefonía celular a fin de "articular experiencias solidarias, el talento profesional, el conocimiento y los recursos humanos, y ponerlos al servicio de los más débiles de nuestro país".
El Foro, organizado por el Departamento de Laicos (DEPLAI), puso énfasis en el compromiso social que se debe asumir desde la vocación laical y contó con los testimonios de Marcelo Gullo, Jorge Srur, Marìa Elvira Dezeo de Nicora, Carlos Antonietti, y Amelia López, quienes alentaron a la participar en el ámbito político, sindical, educativo y en la gestión pública.
La mejor reforma política
"La mejor reforma política es la inclusión social de nuestros hermanos", aseguró Antonietti, también integrante de la Comisión Nacional de Justicia y Paz, y con experiencia en diálogos locales del conurbano bonaerense.
Por su parte, la Diputada Nacional Amelia López, ex ministra de Educación de Córdoba, expresó que "un pueblo que no tiene ciudadanos educados no puede hacer buenos ciudadanos".
Hubo delegados de las provincias de San Juan, Salta, Formosa, Jujuy, Chaco, Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires, La Pampa, Mendoza, Misiones, Corrientes y Córdoba, que trabajaron en dinámicas grupales orientadas al compromiso. El presidente de la Comisión Episcopal de Laicos y Familia, monseñor Juan Rubén Martínez, recordó que la caridad es "la clave indispensable para que vivamos en comunión con Cristo, pero también el no individualismo para sentirnos parte de la Iglesia".
Declaración
Los asistentes al Foro de Laicos señalan en una declaración que falta de compromiso, indiferencia, individualismo, materialismo, hedonismo y ausencia de valores, son algunas características de la sociedad actual, y consideran que los cristianos "tampoco estamos exentos de esta cultura de deshumanización".
Sin embargo, destacan como signos de esperanza, "el deseo de construir algo nuevo, de participación, de unidad y el anhelo de justicia y solidaridad".
"Nuestra fe en Jesucristo resucitado y nuestro compromiso de cristianos nos exigen ser agentes de cambio y portadores de un mensaje de esperanza. Estamos llamados al servicio de una humanidad que espera de nosotros el testimonio del amor de Dios a los hombres. Este servicio es propio de la naturaleza del hombre. Más aún de quienes tenemos como Maestro a Aquél que se hizo servidor de todos", recuerdan.
Tras asegurar que "este camino está lleno de alegrías que nos estimulan a seguir adelante, y sufrimientos que nos desalientan, insistieron en que "el mundo espera de nosotros ‘vino nuevo en odres nuevos’", un desafío para transformar las estructuras sobre el cual enumeraron una serie de condiciones.
Los laicos estiman necesario fomentar una actitud de diálogo abierto y pluralista; recrear vínculos que nos acerquen más profundamente al otro; tener una mirada permanente con ojos y actitud de samaritano; intervenir activa y eficazmente en los asuntos civiles (política, economía, educación, etc.); y conformar una gran red solidaria de hermanos que "organizadamente nos permita responder, aquí y ahora, a las necesidades de todos los excluidos, de modo que recuperen su dignidad de personas y de hijos de Dios".
"En Cristo Jesús y de sus enseñanzas, surge en nosotros el deseo y la decisión de hacer lo que hay que hacer, ya: ‘¿quién sino yo? ¿Cuándo sino ahora?’. Una vez más resuena en nosotros la invitación de Jesús a sus apóstoles: ‘Háganse servidores de todos’. Con esperanza, tomemos en nuestras manos unidas la bandera del servicio y salgamos a un mundo que ansiosamente espera una sociedad más humana, más fraterna y más solidaria", concluyen.+