Buenos Aires, 30 Ago. 06 (AICA) "Si ahondamos nuestra mirada en las circunstancias y detalles de su existencia, podemos sintetizar que San Ramón Nonato es el patrono de la vida. De la vida que se sueña, de la vida que se espera, de la vida que nos ilusiona, de la vida que somos capaces de vivir", expresa un mensaje que la Provincia Mercedaria Argentina dio a conocer, con motivo de la celebración de San Ramón Nonato y a la luz de los acontecimientos actuales en nuestro país.
"En la iconografía presenta a sus pies un candado, con el cual cerraron su boca, y este elemento que fue tormento para San Ramón, hace referencia a la vida que no se puede cerrar, a la Palabra que no se puede callar", señala el comunicado.
También explica que la palma del martirio "nos revela que no es fácil ser fiel a la vida, ser fiel a la Palabra de Dios, que en nuestro tiempo encarnar la fe también es una tarea difícil".
A continuación, el texto completo del mensaje:
31 de agosto, festividad de san Ramón Nonato, santo mercedario
En este día en que honramos a San Ramón Nonato quisiéramos reflexionar acerca de algunas cualidades significativas de este santo mercedario que vivió hace muchos años y cuya advocación sigue vigente en nuestro tiempo.
San Ramón Nonato, patrono de las mujeres, de las que desean dar a luz, de las embarazadas, de las madres, son los aspectos por los cuales lo conocemos. Pero si profundizamos un poco más, si ahondamos nuestra mirada en las circunstancias y detalles de su existencia, podemos sintetizar que San Ramón es el patrono de la vida. De la vida que se sueña, de la vida que se espera, de la vida que nos ilusiona, de la vida que somos capaces de vivir.
En la iconografía presenta a sus pies un candado, con el cual cerraron su boca, y este elemento que fue tormento para San Ramón, hace referencia a la vida que no se puede cerrar, a la Palabra que no se puede callar.
En su mano derecha porta la Custodia con el Santísimo, la Palabra hecha carne que se hace presente y se queda con nosotros. En su mano izquierda, como cubriendo su cuerpo, la palma del martirio, que nos revela que no es fácil ser fiel a la vida, ser fiel a la Palabra de Dios, que en nuestro tiempo encarnar la fe también es una tarea difícil.
Hoy en nuestra Patria se habla de muerte y de vida, de anular la vida o de quitarla, de intentar de algún modo que se calle la palabra, por diferentes motivos, por intereses diversos. Es por eso que queremos pedir, por intermedio de san Ramón Nonato, que nunca se cercene la vida, la que está por venir, la que está en el vientre materno o aquella que camina a nuestro lado.
Querida Patria, ojalá tus hijos escuchen este ruego, que te cubras de belleza y esplendor y no de dolor y duelo. Que el amor triunfe y la vida siga brotando en medio de nosotros.
Firma el mensaje el padre Fray Carlos Alberto Gómez, Superior Provincial de la Provincia Mercedaria Argentina.+
San Ramón es considerado el patrono de las embarazadas, ya que él nació tras la muerte de su madre en el parto. Por eso se lo llama nonato, que es no-nacido en forma natural. Recibió el nombre de Ramón en honor a la persona que abrió el vientre de su madre.
Tuvo una vida de entrega a Dios y, tras ingresar a la Orden de la Merced, se ordenó sacerdote y viajó a África para ofrecerse en rescate de cautivos cristianos. Trabajó hasta el martirio por los oprimidos, defendió la vida de los sometidos y predicó con la palabra y el ejemplo.
El papa Gregorio IX lo creó cardenal de la Iglesia, y cuando viajaba a Roma para recibir el capelo, falleció el 31 de agosto de 1240.
Por ser mensajero de la vida la Iglesia lo proclamó santo y lo convirtió en patrono y defensor de la vida concebida, de las mujeres embarazadas, de los niños y de los que desean ser padres.+