Viena, 08/09/06 - (La Razón) -Un constante parpadeo y los ojos medio abiertos por los focos del estudio eran los únicos signos visibles que delataban que la joven entrevistada había pasado los últimos ocho años y medio encerrada en un «zulo». La entrevista de la televisión pública austríaca con Natascha Kampusch, la joven de 18 años liberada de su secuestro hace sólo dos semanas fue el programa más visto de la historia del país alpino desde que hay registros de audiencias, con una cuota del 80 por ciento. En el país vecino, Alemania, 7,13 millones de espectadores (una cuota del 22,9 por ciento) presenció la entrevista, a pesar de que coincidió con un partido de la selección de fútbol alemana.
Toda Austria se emocionó con la historia, esta vez en primera persona, de la chica a la que su secuestrador convirtió en esclava: sus miedos, cómo temía que Wolfgang Priklopil hiciera daño a alguien si ella intentaba huir y cómo se ganó su confianza para escapar. Con apariencia segura, sólo perturbada por un ligero resfriado, voz clara y sin apenas hacer amago de emocionarse, Natascha contó su secuestro a su país y al mundo. En España, Antena 3 emitió ayer la entrevista íntegra en un programa especial, en el que también reconstruyó el perfil del secuestrador.
La versión de los padres
Ayer fue el día después y llegaron las reacciones. Las primeras, las de los padres de la joven. El padre, Ludwig Koch, consideró la entrevista «demasiado precipitada». Si hubiera tenido la oportunidad, afirma, le habría recomendado a su hija esperar un par de semanas más, pero, de acuerdo con el canal alemán N24, los psiquiatras que atienden a Natascha le dificultan el contacto con su hija: sólo puede hablar de vez en cuando por teléfono con ella.
La madre, Brigitte Signy (Natascha lleva el apellido de soltera de su progenitora) aseguró respetar la decisión de su hija de hablar con los medios de comunicación. En lo que se refiere a ella, rehusó conceder más entrevistas pues, alegó, necesita tiempo para su hija ahora que la ha recuperado.
La opinión de los psiquiatras que atienden a la joven es distinta. Sus propios asesores son los que le recomendaron conceder las entrevistas -que, además, le han reportado una renta vitalicia- para evitar el acoso de los periodistas. Ahora que ya se han publicado, reclaman «paz y protección» para Natascha. Así lo señaló Max Friedrich, uno de los profesionales que atienden a la joven, especializado en el tratamiento de niños y jóvenes que han pasado por diversas experiencias traumáticas. Friedrich lidera el equipo de 10 psiquiatras y psicólogos que atienden a Kampusch.
«Psicoterapia durante años»
El experto pide paz porque, al igual que sus colegas, «no se cree» a Natascha. Asegura que pronto se encontrará con el trauma que tiene oculto y necesitará tratamiento. «Se encuentra en una fase de euforia», señaló Friedrich.
Una muestra de esta teoría la encontró en los primeros días de libertad de la joven: cuando fue trasladada al hospital se negaba a irse a dormir y decía que lo único que quería hacer era hablar, según relataron los sanitarios que la atendieron. Ésta es una señal de que «su psicoterapia durará años», en palabras de Friedrich.
«Ella no ha vivido de forma adecuada muchas fases de su vida», y todavía está luchando con su identidad como persona libre, piensa ‘‘soy libre, pero no sé lo que eso significa’’», aseguró el psiquiatra.