Análisis Digital, 11/03/07 - La tradicional guerra de cifras también se produjo ayer. Mientras la Comunidad de Madrid decía que asistieron 2.125.000, la delegación del Gobierno en Madrid hablaba de 342.655 personas.
La primera manifestación convocada por el PP contra una medida del Gobierno socialista, la de conceder pena 'atenuada' al etarra José Ignacio de Juana Chaos, partió a las 17.06 horas desde la Plaza de Cibeles, puesto que a última hora se decidió trasladar hasta allí la cabecera de la marcha.
La huelga de hambre de un asesino que ha matado a veinticinco personas y que no cesa en su empeño de hacer apología del terrorismo no puede servir de precedente a otros asesinos. Por eso, más de dos millones de personas salieron ayer a la calle para secundar una multitudinaria marcha que se desarrolló sin incidentes.
El líder del PP, Mariano Rajoy, portaba la pancarta con el lema principal de la convocatoria 'España por la libertad. No más cesiones a ETA'. Junto a él se encontraba la presidenta del PP vasco, María San Gil, y Pilar Elías, la viuda de Ramón Baglietto, así como de numerosos cargos electos del partido en el País Vasco.
También, encabezaban la marcha el ex presidente del Gobierno José María Aznar, que fue muy aplaudido a su llegada a la Plaza de Cibeles junto con su esposa, Ana Botella, el padre de Miguel Ángel Blanco, el concejal del PP de Ermua asesinado por ETA en 1996, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, los portavoces del PP en las Cámaras, Eduardo Zaplana y Pío García Escudero, el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, entre otros, así como la del ex jefe del Ejecutivo Leopoldo Calvo Sotelo.
Ya por detrás, se situaron los alcaldes de las capitales de provincia, diputados, senadores y parlamentarios de todas las Cámaras.
Minutos antes del inicio de la manifestación, el secretario general del PP, Ángel Acebes, consideró que esta convocatoria iba a marcha "un hito histórico" de la democracia española. Tras considerar que "una nación que se somete al chantaje de los terroristas es una nación sin futuro", aplaudió la multitudinaria asistencia de personas a una marcha que protesta por una "España con futuro".
Por su parte, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, en declaraciones a Telemadrid, criticó al presidente del Gobierno, el cual, dijo, "debería serlo de todos los españoles" porque, a su juicio, "no se da cuenta de que España no quiere ceder al chantaje".
Dicho esto, aseguró que es "legítimo" que los ciudadanos salgan hoy a la calle para manifestarse por "lo que es un escándalo" y rechazó también que se diga que los gobiernos del PP excarcelaron a presos de ETA porque "eran imperativos penitenciarios".
Un gran lazo azul portado por los jóvenes de Nuevas Generaciones del PP y una enorme cantidad de banderas españolas inundaban el recorrido de la manifestación.
A Rajoy le gritaban "presidente, presidente" y se escuchaba: ‘Zapatero, dimisión' o 'España merece otro presidente'.
El himno nacional puso punto y final a la marcha. Sonó inmediatamente después de que el presidente del partido, Mariano Rajoy, leyera el manifiesto de la marcha, que fue muy jaleado y aplaudido por los presentes.
El himno nacional ya sonó en las dos últimas manifestaciones organizadas en la capital por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) y el Foro de Ermua, lo que provocó las críticas por parte del Gobierno y del PSOE, que consideraron su utilización una "apropiación sectaria de los símbolos de todos".