Diócesis de Barbastro-Monzón
Ángel Huguet - Gitanos procedentes de Eslovaquia, Francia, Italia y España, participaron en la III Peregrinación Internacional celebrada durante el sábado, día 28, y domingo, día 29 de abril, en Barbastro con motivo de los actos del X Aniversario de la Beatificación de Ceferino Jiménez Malla “El Pelé”.
Fue beatificado por Juan Pablo II, el 4 de mayo de 1997, en la misma jornada que Florentino Asensio, obispo mártir de la Diócesis de Barbastro-Monzón. Por primera vez, en diez años, un grupo de eslovacos, en el que había monjas de raza gitana, participaron en los actos organizados en Barbastro. Las campanas de la parroquia de San Francisco de Asís recibieron a los peregrinos para iniciar la procesión precedida por la Cruz, la Biblia, la bandera de la Majarí Calí (Virgen Gitana), el estandarte del Pelé y flores para depositar en la capilla dedicada al beato Ceferino, primera capilla dedicada a él en el mundo. El Beato era feligrés de esta parroquia.
José María Garanto, párroco, José María de Antonio, delegado de pastoral gitana en Tarbes-Lourdes y José María Ferrer, Vicario parroquial, presidieron la ceremonia litúrgica. La jornada continuó con visitas al Museo de los Mártires Claretianos, al santuario de Torreciudad y culminó por la noche con el Vía Crucis con antorchas en los alrededores de la ermita de San Ramón.
Alfonso Milián, obispo de Barbastro-Monzón, presidió los actos religiosos celebrados el domingo, que se iniciaron a las 11 horas en el cementerio de Barbastro. En el monumento erigido en la fosa común donde reposan los restos de “El Pelé” -sin identificar- se rezaron oraciones, hubo cánticos del Coro de Eslovaquia y ofrenda de flores. Más tarde, oración comunitaria en la iglesia del cementerio y visita a la tumba donde está enterrada Teresa Jiménez, esposa de Ceferino.
Monseñor Milián presidió la Eucaristía concelebrada por sacerdotes, eslovacos, franceses y españoles, entre los que estaban los Vicarios Generales de las diócesis vecinas de Huesca y de Jaca. Las lecturas y un resumen de la homilía pronunciada por el Obispo se leyeron en tres idiomas, español, francés y eslovaco.
Álvaro Giménez, sobrino-nieto de “El Pelé”, entregó el bastón del gitano en la ofrenda de la Eucaristía en la que participaron el nieto y el bisnieto de José Cortés, “El Bomba”, gran amigo del beato, además de Israel Cortés, que cantó una saeta a la Virgen al final de la misa. La iglesia de San Francisco de Asís se llenó de fieles para asistir a los actos conmemorativos y durante la Misa intervinieron la Coral Barbastrense, dirigida por Julio Broto, y el Coro de Eslovaquia.
Al final, monseñor Milián bendijo la imagen de la Majarí Calí (Virgen Gitana) que ha quedado en la capilla dedicada al beato Ceferino.
El día 4 de mayo, fiesta litúrgica del Beato Ceferino, se celebró, a las 12 del mediodía, una solemne Eucaristía que presidió, juntamente con el obispo de la diócesis, el Obispo de Sigüenza-Guadalajara, Mons. José Sánchez, responsable de la Comisión Episcopal de Migraciones. En esta Eucaristía concelebraron muchos sacerdotes diocesanos para recordar el martirio de Ceferino Giménez. Asistió un grupo de gitanos e inmigrantes venidos desde Valencia, del Colegio “Madre Petra”, que cantaron la Misa en flamenco.
Mario Riboldi, sacerdote italiano, nómada entre el pueblo gitano
“El beato Pelé es cada vez más conocido” Á. H.
“¡Al beato Pelé cada día le conocen más los gitanos del mundo y también los payos!”, señaló Mario Riboldi, sacerdote italiano que impulsó la causa de beatificación del gitano Ceferino Jiménez y auténtico propagador de la fe cristiana entre los gitanos europeos. Su casa es una caravana en la que va de una parte a otra con sus inseparables, Luigi Peraboni y “don Mássimo”. Bajo el ala de un sombrero de patriarca gitano está la figura de un sacerdote de Milán, sencillo y muy respetado. “En tres años, dice, ha aumentado mucho el número de gitanos que vienen a Barbastro en peregrinación. Este año han venido desde Eslovaquia, donde está la primera iglesia del mundo dedicada al Pelé”.
Respecto al posible milagro atribuido al beato por la curación sorprendente de un niño gitano a quienes sus padres traían a Barbastro todos los meses para rezar en la capilla del gitano santo, dice: “¡ah, esto son cosas de Dios!... no se puede hablar aún porque el milagro es cosa única, pero son muchas las gracias y favores recibidos. Ahora, rezamos y esperamos”.
Aumenta el número de sacerdotes y religiosos de raza gitana y se han iniciado las causas de beatificación de una gitana almeriense y de un gitano alicantino. “No sabemos cuánto tiempo tardarán, pero en Roma ya les reconocen como verdaderos mártires, dice. Tres santos de raza gitana son muchos si pensamos que la Evangelización avanza con lentitud”.
Por su parte, José María de Antonio, responsable de esta pastoral en la diócesis de Tarbes-Lourdes, señala que “en Francia aún no es muy conocido, poco a poco lo descubren y prueba es que en la primera peregrinación a Barbastro sólo vinieron diez personas y ahora ya viene un grupo numeroso desde Clermond-Ferrand, tras descubrir la historia del Pelé en su doble dimensión de gitano y cristiano”.