Forum Libertas, 03/07/07 -
El aprendizaje efectivo de idiomas es uno de los déficit del sistema educativo español. El caso del inglés es de suma gravedad, en un mundo globalizado como el actual.
Tanto hablar de educar en procedimientos y en habilidades y luego resulta que nuestros hijos realmente no aprenden un inglés aceptable en la escuela, siendo ésta una asignatura obligatoria en primaria, secundaria y bachillerato.
El problema es general de cómo mínimo dos generaciones que han estudiado inglés en la escuela pero no han aprendido en ella grandes cosas. El caso es más relevante en la medida en que han proliferado escuelas de idiomas, la gran mayoría privadas, de dudosa utilidad social, aunque en algunos casos han suplido al sistema educativo publico en la posibilidad de acceder a un conocimiento mínimamente aceptable de la lengua inglesa.
El propio sistema educativo fomenta una red de escuelas privadas, que se nutren del fracaso escolar, o de la necesidad de aprender un idioma de verdad para poderse comunicar con los demás.
Yo me hago una serie de preguntas. ¿Como puede ser que después de tantos años de recibir clases en inglés y de poner aprobado en las cartillas de notas, los alumnos españoles no sepan realmente inglés, y si quieren aprenderlo realmente en la mayoría de ocasiones tengan que realizar una actividad extraescolar, o ir directamente a una escuela de idiomas, normalmente privada?
¿Qué sistema educativo tenemos que aprueba sin saber, o lo que es lo mismo, aprueba reconociendo que no se sabe realmente? ¿Por qué no se puede aprender un idioma como el inglés en la escuela, con un nivel aceptable de fluidez?
Hasta que no se consiga enseñar inglés en la escolarización obligatoria con un nivel adecuado real y no sólo teórico se estará perdiendo el tiempo de profesores y alumnos. Además, socialmente no se podrá superar un déficit que no es solo escolar, sino también social y por consiguiente democrático.
No puede ser que la llamada tercera lengua, se vaya exigiendo, pero deba ser estudiada con provecho en escuelas especializadas, algunas a precios poco públicos y por consiguiente con la desigualdad de oportunidades que ello puede comportar.
Ante esta situación, la Generalitat de Catalunya por medio de la Consejería de Educación ha aprobado un plan para que de cara al 2015 los alumnos catalanes puedan tener un mejor conocimiento del inglés.
Se pretende dar una acreditación cuando acaben la ESO y garantizar un correcto conocimiento en las etapas posteriores, según se ha explicado. Las medidas anunciadas inciden especialmente en la formación del profesorado, incluyendo la capacitación para impartir clases en lengua inglesa.
Es una respuesta ante el diagnóstico de inutilidad que nos presenta la situación actual, y por consiguiente esta claro que algo habrá que hacer. Sin embargo, esperemos que no sea un brindis al sol, uno más de los muchos a que nos tienen acostumbrados los dirigentes políticos y los altos cargos responsables de la educación en este país.
Si algo es importante hoy, a parte de contenidos y valores, es saber inglés para moverse por el mundo. Ojalá que estas medidas tengan éxito y se vaya solucionando el problema, en beneficio de nuestros hijos, de la institución escolar y del país en general.
Joan Lluís Pérez-Francesch