Rosario, 16 de agosto de 2007 (La Nación ) Son cuatro o cinco chicos vestidos con ropas de marca, camperas de abrigo, gorros de lana y una furia que pone los pelos de punta. Sonrientes, manifiestamente divertidos, están atentos a la cámara que los sigue mientras destrozan los bancos de una escuela, los patean, los golpean con sillas, los levantan y los tiran con todas sus fuerzas contra el piso. Se oyen gritos, insultos, carcajadas ahogadas.
El video, que rápidamente trepó a los primeros puestos del top ten de los más vistos de YouTube, fue registrado por un grupo de alumnos del primer año del polimodal en la Escuela de Enseñanza Técnica Nº 468.
Ellos mismos, que cursan la especialidad Informática, lo colgaron en Internet y les contaron a sus amigos lo que habían hecho, probablemente sin advertir que no se trataba de una travesura, sino de un grave acto de vandalismo.
“No puedo creer lo que hicieron; vi el video con mis hijas adolescentes y sentí impotencia y un dolor profundo e insoportable, en el cuerpo", comentó la directora del establecimiento educativo, Miriam Alaimo, quien confesó estar asombrada porque los adolescentes que provocaron los destrozos son "buenos alumnos".
"Los padres no lo podían creer. Estamos sumidos en una tristeza absoluta", afirmó la profesora Alaimo, que ya estudia posibles sanciones a los alumnos, en una decisión que evaluaba ayer junto con las autoridades del colegio y el Consejo Asesor.
No es la primera vez que imágenes polémicas producidas por adolescentes y jóvenes llegan a Internet y provocan escándalo (ver aparte).
El hecho suscitó unánimes condenas por parte de autoridades educativas provinciales y nacionales, aunque el Ministerio de Educación, que conduce Daniel Filmus, no propiciará la expulsión de los alumnos.
El video de los alumnos rosarinos fue publicado en el sitio YouTube con el título "Técnica 666" y registrado el 27 de julio pasado en uno de los salones del primer piso del colegio.
"Cuando los profesores no están, esto es lo que pasa en nuestra escuela", es el comentario que acompañaba a las imágenes, que muestran a los estudiantes de 16 y 17 años en un aula destrozando pupitres y que, desde ayer, ya no se encuentra disponible en la Web. Los chicos habían subido la filmación a la Red en tres partes -cada una dura menos de un minuto- y, después de que el caso tomó estado público, ellos mismos le dieron de baja de YouTube.
Chicos identificados :
Los responsables de los daños fueron fácilmente identificados, ya que en el video aparecen mirando a la cámara. Ayer mantuvieron una reunión con las autoridades escolares en la que admitieron su responsabilidad en el hecho y manifestaron su arrepentimiento. "Hablaron poco, se quedaron callados, llorando -contó Alaimo-. No pudieron explicar por qué lo hicieron, dijeron que lo tomaron como un juego."
"Por lo que hicieron merecen ser expulsados", aseguró la directora del establecimiento educativo, al que asisten 900 alumnos, en su mayoría adolescentes de clase media, y que está ubicado en el macrocentro rosarino. "Pero no quiero ser tan dura, no quiero impedir que estos chicos, a pesar de lo que hicieron, tengan una nueva oportunidad -enfatizó-. El sistema educativo los tiene que incluir, no hay que dejarlos afuera."
"El hecho de que los alumnos destruyan los bienes de la escuela es preocupante. Hay que aprovechar lo que sucedió como una oportunidad de aprendizaje", dijo el secretario de Educación de la Nación, Juan Carlos Tedesco, al ser consultado por LA NACION.
"Sería razonable -añadió- que las autoridades enfrenten el hecho, lo analicen, discutan y que se vuelva una situación de aprendizaje para que también los chicos puedan crecer. Lo contrario sucedería si se expulsara a los chicos. La expulsión nunca es la solución del problema."
Además, Tedesco expresó: "Hay controles tradicionales que están fallando. Una actitud transgresora antes tendía a ser ocultada y hoy es difundida. Es un síntoma cultural".
Responsabilidad de adultos
El arrepentimiento de los estudiantes hizo que, pese a la gravedad de la falta que cometieron, se descartara su expulsión. "No debemos cargar todas las culpas en los alumnos: acá hubo responsabilidades adultas que no se cumplieron", señaló el delegado local del Ministerio de Educación provincial, Humberto Cancela.
El funcionario provincial añadió: "Para hacer esos destrozos tuvieron que haber hecho un ruido bárbaro. ¿Y nadie los oyó, ningún celador, ningún docente?".
No obstante, Cancela destacó que por la gravedad del incidente no se puede dejar pasar por alto. "Es la primera vez que me enfrento con una situación así. Yo fui director de escuela y he tenido que intervenir en situaciones de conflicto -dijo-. Pero nunca algo así. Estas no son cosas que los alumnos puedan hacer sin que nadie se entere. Por eso pedí de inmediato un informe profundo de los hechos y luego se realizará el correspondiente sumario."
"Los destrozos se hicieron durante el receso del mediodía, un tiempo en el que los porteros de la escuela hacen la limpieza en los salones, mueven los bancos y hacen mucho ruido. A esa hora también hay un gran movimiento de alumnos, quizá por eso no se oyó nada", explicó la directora Alaimo.
Y agregó: "De todos modos, me parece que la violencia no es un problema solamente en la escuela. Cada vez hay más violencia en la sociedad".
Ayer al mediodía, en la escuela nadie hablaba más que del video de los destrozos que los alumnos habían subido a YouTube. "Son unos giles: cómo se les ocurre hacer una cosa así y después ponerlo en Internet para que todo el mundo vea lo que hicieron", comentó uno de los estudiantes que a esa hora se apuraban por volver a su casa. A sus espaldas, apilados en un rincón del patrio, los pupitres dañados eran el mudo testimonio de la furia adolescente.
Por Ricardo Luque
Corresponsal en Rosario