Granada, 17/08/07 (La Razón) Unos trescientos vecinos de Albuñol (Granada) se concentraron ayer por la tarde en su iglesia mientras se oficiaba una misa en protesta por el traslado de su párroco, Gabriel Castillo, con el que el pueblo se siente muy identificado.
Los vecinos de la localidad granadina se quejan también de que no han recibido ninguna explicación por parte del Arzobispado sobre el traslado de su párroco. La marcha de Gabriel Castillo, un joven párroco de 27 años muy apreciado por los vecinos de Albuñol -donde ha estado destinado dos años- por su implicación en problemas sociales de la localidad, como la inmigración, provocó las protestas de los habitantes de la localidad. Javier Noguer, portavoz de la plataforma, explicó que los vecinos que se concentraron en la iglesia se mantuvieron de pie y en silencio, portando pancartas en las que se podían leer frases como «Albuñol quiere a Gabriel», mientras el vicario territorial oficiaba la misa en ausencia del párroco.
Tras la misa, los vecinos siguieron al vicario gritando frases en protesta por el traslado del párroco, tras lo cual alrededor de un centenar se encerraron en la Iglesia, donde estaba previsto que permanecieran toda la noche. Noguer recordó que los vecinos han remitido al Arzobispado de Sevilla una carta denunciando la situación y que fue contestada «muy amablemente» por la secretaría de monseñor Carlos Amigo.