Los números cantan: Un bebe francés sietemesino, 3.500 euros; uno de 8 meses y medio, 4.000 euros
El ministro de Sanidad español, Bernat Soria, hablaba de que el aborto se hace bajo un “control estricto”. ¿Cuantas francesas se hacen abortos tardíos en Cataluña cada año? Según el “control estricto” de la Generalitat, sólo una francesa abortó en Cataluña con más de 22 semanas en 2005.
Pero los datos en relación a Morín parecen indicar que, tan sólo en el ultimo cuatrimestre de ese año, en sus clínicas abortaron al menos 10 mujeres de nombres y apellidos franceses (en un año podemos asumir perfectamente 40 francesas).
También registra en ese cuatrimestre al menos dos mujeres inglesas y otras dos alemanas. En total, podemos calcular, a la luz de la contabilidad de Morín, que pudieron ser 40 abortos tardíos no declarados en un cuatrimestre. O 53 si le añadimos las mujeres de enero de 2006.
Sanidad no actuó y Morín se enriquecía
De esas 53 mujeres de abortos tardíos Morín obtuvo previsiblemente 180.000 euros; es decir, 36.000 euros al mes, es decir, 6 millones de pesetas. De ser así, se trataría de ingresos 'en negro'; se entiende: esos abortos no existían para Sanidad.
Según la consejería de Salud, en 2005 sólo 1 francesa y 15 italianas abortaron en Cataluña con más de 22 semanas. Pese a que el Sunday Telegraph ya había insistido en las inglesas que viajaban a Barcelona, la consejería no actuó.
Sin embargo, mientras tanto, seismesinos, sietemesinos e incluso bebés mayores seguían siendo presumiblemente abortados en las clínicas del doctor Morín.
Algunos abortos de mujeres extranjeras podían significar cada uno 5.500 euros ya en el 2005. Era un buen pellizco, que, presuntamente, repitió en diciembre con un bebé de sangre hispana. Seis abortos de bebés de 26 semanas los cobró entre los 2.650 euros y los 5.000 euros. Un bebé francés sietemesino, de 29 semanas, le aportó otros 3.500 euros. A 4.000 euros cobró uno de 32 semanas y otro de 34 semanas. Es decir, de 8 meses y 8 meses y medio. A punto de nacer. La mayoría de los abortos tardíos los cobraba entre 2.500 y 3.000 euros.
Estamos hablando por lo tanto de unos 160 bebés tardíos al año, tanto españoles como extranjeros, del “turismo del aborto europeo” o de inmigrantes.
La procedencia
Por supuesto, Morín no sólo ganaba dinero con los abortos exageradamente tardíos, que apuntaba en una lista aparte. El grueso de sus ingresos venia de los otros abortos, los “más o menos legales”, los del examen médico prefabricado o los de las “semanas retocadas”, según la investigación, con sello del vocal de ginecología del Colegio de Médicos, Tomas Parra, antiguo compañero de prisión en el caso Ginetec de Alicante.

Las clientas provenían, además de España, de Ecuador y Bolivia especialmente, de otros lugares de Hispanoamérica, de Marruecos, Inglaterra, Francia, Italia, e incluso algún caso aislado de China y Mongolia. (Hace unos meses, en un acto en Barcelona, la doctora Montserrat Rutllant, de la Fundación Pro-vida de Cataluña se preguntaba "dónde abortan las chinas", puesto que no salen nunca en las listas oficiales de abortos; lo ponía como un ejemplo de que el aborto legal no impide que siga habiendo un mercado negro del aborto).
La procedencia era básicamente de Centros de Atención Primaria (CAP), de hospitales y de centros médicos, en un porcentaje que rondaba el 30%. También los médicos constituían otra fuente muy importante (17%), y alguna que otra venía de centros de planificación familiar.
Las mujeres que repetían la interrupción del embarazo suponían un 12%. Y la publicidad en Páginas Amarillas o Internet atrajo a un 10%, un porcentaje relativamente bajo. También es importante el porcentaje de mujeres que venían enviadas por un 'amigo' (19%), o sea un hombre. Este dato viene a significar que uno de los primeros interesados en el aborto es la propia pareja con la que conviven las mujeres que deciden abortar.