Barcelona, 07/03/08 - (Gaceta) La magistrada que investiga la presunta trama de abortos ilegales en varias clínicas de Barcelona controladas por el doctor Carlos Morín ha corroborado que en estos centros se realizaban abortos fuera de los supuestos legales. La magistrada titular del Juzgado de Instrucción número 33 de Barcelona, Elisabet Castelló, levantó ayer parcialmente el secreto del sumario.
En su auto, la magsitrada señala que las mujeres que abortaron y que declararon como ante la Guardia Civil reconocieron que el aborto se les realizó “sin más requisito que su mera solicitud”. Aunque los abortos se realizaban bajo el amparo legal del supuesto de grave peligro para la salud psicológica de la madre, de hecho, tal como reconoce la juez en el auto, las mujeres no fueron sometidas “al más somero examen psicológico por parte de ninguno de los dos pisquiatras” que trabajaban para el doctor Morín y que también están imputados en la causa.
Es más, la magistrada expone que estos psiquiatras fueron contratados por el doctor Morín “para que extendieran informes psiquiátricos con los que dar cobertura y apariencia de legalidad a su actividad abortiva”.
La juez destaca que las mujeres que abortaron, y que habían declarado ante la Guardia Civil que no fueron sometidas a reconocimiento psiquiátrico, se reafirmaron en estas afirmaciones en su declaración judicial como imputadas ante la propia instructora y el fiscal. Es más. No sólo no fueron visitadas por el psiquiatra, sino que ni siquiera fueron informadas por parte de los responsables de las clínicas de este requisito legal.
La magistrada considera que ya no es necesario mantener el secreto de sumario, aunque queda una “ingente cantidad” de historias clínicas por examinar. No obstante, mantiene parcialmente el secreto para los datos de identidad de las mujeres cuya historia clínica está siendo examinada. Para este aspecto el secreto se prorroga un mes más, ampliable si es necesario.
Pese a levantar el secreto, la magistrada recuerda que ni los datos de las pacientes ni detalles de su esfera personal o íntima pueden ser revelados y advierte que podría incurrirse en un delito de revelación de secreto.