Gaceta, 12/03/08 (España) - Su compromiso con la vida se refleja en su mirada. Su fuerza, en sus palabras. Se emociona cuando recuerda a los niños que ha contribuido a salvar de un aborto seguro. Alicia Latorre es presidenta de la Federación Española de Asociaciones Provida desde enero de 2007. Forma parte de una generación intermedia entre los más veteranos y los que se acaban de incorporar. Lleva 14 años como presidenta de Adevida Cuenca. Está casada, tiene 7 hijos. Ha estudiado Magisterio, Filosofía, Ciencias de la Educación y Enfermería. Actualmente da clases de inglés en un colegio público.
Treinta y dos mil niños. Este es el número de vidas que, desde 1981, han salvado los diferentes centros de acogida que forman parte de la Federación Española de Asociaciones Provida. Son pocos en comparación con los abortos que se practican anualmente en España (cerca de 100.000). A pesar de las pocas ayudas estatales a la mujer embarazada, Alicia Latorre tiene la firme esperanza de que es posible una nueva cultura de la vida.
¿Se cumple la normativa que obliga a que la solicitante del aborto conozca las medidas de asistencia social disponibles para llevar a término su embarazo?
Sigue sin cumplirse. El artículo 9 del Real Decreto 2409/1986 de 21 de noviembre que regula la práctica del aborto, establece que los profesionales sanitarios habrán de informar a las solicitantes sobre las consecuencias médicas, psicológicas y sociales de la prosecución del embarazo o de la interrupción del mismo, y de la existencia de medidas de asistencia social que puedan ayudarles. Sin embargo, los centros de salud no les facilitan esta información, no les dan tiempo para la reflexión y las inducen directamente a abortar.
¿Qué ayudas reciben las Asociaciones Provida de las Administraciones Públicas?
Nos han retirado las subvenciones que recibíamos del Ministerio del Interior por los votos del Instituto de la Mujer, alegando que las instituciones públicas ya ayudan a la mujer embarazada que no desea abortar. Nada más lejos de la realidad. En primer lugar, los responsables de los gobiernos autonómicos resuelven las angustias de estas mujeres induciéndolas a abortar. Las pocas que han pedido auxilio, nos las han derivado a nuestras asociaciones. Por lo tanto, nosotros cubrimos las necesidades de todas estas mujeres, sin ayudas estatales.
La Comunidad de Madrid es de las pocas que concede subvenciones.
Sí, el programa Red de Apoyo a jóvenes embarazadas y madres y padres sin recursos, de la Dirección General de Juventud, concede subvenciones anuales para financiar proyectos realizados por entidades sin ánimo de lucro. La Red está formada por más de 30 entidades que realizan proyectos dirigidos a facilitar asesoramiento, formación y orientación para el empleo, asistencia psicológica, económica y legal, guarderías, cuidado de hijos y alojamiento.
Qué le dice a una madre de un niño con malformaciones genéticas.
Un buen profesional, que sepa comprender a la madre y al padre, puede influir muchísimo en un sentido o en otro. En Provida tenemos muy buenos médicos que realizan cirugía intrauterina. Un niño discapacitado tiene actualmente enormes posibilidades. Hay que recurrir al corazón, tratar de que los padres superen el impacto inicial sin plantearse el aborto. Ayuda el testimonio de personas que han seguido adelante. Hay que intentar que no tomen rápidamente la decisión en medio de la angustia, que es lo que suele pasar. Quizá ese sea el hijo que menos les haga sufrir. Lo que está claro es que tiene derecho a vivir. Hay mucha hipocresía social. Muchos artistas o políticos se hacen la foto con niños con síndrome Down, y luego hacen lo posible porque no nazca ni uno.
¿Y ante una mujer que alega grave peligro para su salud psíquica o física?
Debo decir que un embarazo de riesgo tiene menos peligro para la mujer enferma que el aborto. En España han muerto mujeres cardiópatas al someterse a un aborto. Lo que se debería hacer es adelantar el parto cuando el bebé es viable. El aborto no cura la patología de la mujer y puede producir más trastornos. Es una muestra del fracaso social. Todo el mundo sabe lo que hay detrás de este tercer supuesto, un coladero. Una mujer angustiada, nerviosa, acobardada, no está psicológicamente enferma, tiene muchos problemas que hay que ayudar a solucionar y es cruel, para ella y para su hijo, dejarla tirada y empujarla a matar a su hijo. No está enferma, pero después del aborto sí puede estarlo, porque el síndrome post-aborto no es ninguna broma. En cuanto a una mujer que realmente tenga una enfermedad psíquica, la OMS dijo en 1990 que el aborto puede agravar la patología de una mujer que tenga un trastorno psiquiátrico previo.