Alfa & Omega, 16/07/08 - «La Iglesia comunica porque no puede no comunicar», afirma doña Miriam Díez, jefa de redacción del portal audiovisual católico H2ONews. E Internet no es una excepción. Aunque el exceso de contenidos hace difícil separar el grano de la paja, los testimonios, formación, música y vídeos de calidad están al alcance de la mano. Cómo llevar a todos aquí y ahora ese Grano de valor infinito de la Buena Noticia de Jesucristo: he ahí el reto
La semana que viene dará comienzo en Sydney (Australia), la que ya se ha empezado a llamar la Jornada Mundial de la Juventud de las nuevas tecnologías, y lo será tanto para los jóvenes que estén allí como para quienes no puedan acudir. Los primeros recibirán, en su paquete de bienvenida, una tarjeta para su móvil que hará posible que cada día les llegue un mensaje del Papa. Además, se ha creado una red social para que todos los asistentes puedan conocerse a través de Internet antes y después de la JMJ. Para los que no han podido hacer el viaje, diversos medios de comunicación católicos han decidido unirse y poner en común sus contenidos (en texto, audio y vídeo) en un único portal de Internet (www.wydcrossmedia.org), donde quienes lo deseen podrán, de forma gratuita, acceder a ellos. Y además, tanto unos como otros, han podido seguir los preparativos a través de una tercera página (www.ebenedict.org).
Internet ha revolucionado la forma de comunicarse de muchas personas, y rara es la institución que no hace uso de esta herramienta. Pero, ¿tiene cabida en ella el anuncio del Evangelio? A don Carlos Mencos, creador del buscador católico Buigle (www.buigle.com), cuyos ingresos ayudan a financiar a la Iglesia y que, en menos de dos meses, ha fidelizado a unos 20.000 usuarios, no le importa que los mensajes no lleguen enseguida a los alejados: «Hay que formar primero católicos muy convencidos. Internet puede servir para asentar principios y sentirnos más cercanos y vinculados a la Iglesia». Doña Miriam Díez, una de las fundadoras y jefa de redacción de la página de contenidos audiovisuales católicos H2ONews (www.h2onews.org), que también enseña Comunicación en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, es de la misma opinión: «Internet refuerza las identidades, y podría reforzar a los convencidos. Como sugiere el maestro de comunicadores católicos Robert White, jesuita, la calidad de la imagen pública de la Iglesia depende, en gran medida, de la calidad de la comunicación interna de la Iglesia». Pero «también es un aliado perfecto para llegar a los alejados, pues llegas a ellos cuando ellos quieren, y así, poco a poco, sin sobredosis, pueden llegar a interesarse de nuevo por el mensaje de la fe».
Don Carlos Mencos cree, sin embargo, que aún no estamos en primera línea: «Los jóvenes, que somos los que más usamos Internet, no estamos concienciados de que es una herramienta que puede llegar a mucha más gente y con menos medios que, por ejemplo, una televisión». Una de las causas de esta reticencia puede ser la complejidad técnica. Él trabaja en Internet desde hace siete años, pero cree que para participar en foros, blogs, o en redes sociales «no hace falta saber de informática, sino animarse a participar y saber dónde participamos y qué decimos».
La importancia que tiene Internet hoy en día, y la que adquirirá en el futuro, no significa, por otro lado, que simplemente haya que estar a toda costa, y sin importar el cómo. Para Miriam Díez, la clave está en «no esperar que los otros vengan a ti, sino ir tú a buscarlos, ser lo suficientemente ágil y atractivo para ser tomado en cuenta», sin olvidar que, «en Internet, no vale imponer: es la propuesta la que ganará».
Anabel Llamas, María Martínez
y José Antonio Méndez