La Razón , 24/07/08 - Madrid- La adopción internacional en nuestro país ha experimentado un descenso por segundo año consecutivo, con 3.648 niños extranjeros acogidos de forma definitiva por familias españolas el año pasado, un 18,4 por ciento menos que el ejercicio anterior y un 32,7 por ciento menos con respecto a 2005.
A las restricciones de «autorización y acreditación» impuestas por los países que más flujo de adopciones aportan, China y Rusia, Amparo Valcarce, secretaria de Estado de Política Social, añadió como motivo de la disminución el fomento del acogimiento dentro de sus fronteras en China.
Seguimiento postadoptacional
Además está la ley de Adopción Internacional, puesta en marcha por el anterior Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales -hoy responsabilidad de Educación, Política Social y Deporte-, que restringe la posibilidad de prohijar a mayores de 25 años, establece una diferencia de edad mínima de 14 años entre los padres y el niño, obliga a superar un examen de los servicios de protección al menor de cada comunidad autónoma e implementa un sistema de seguimiento «postadoptacional».
El perfil del adoptante español es el de una pareja -sólo un 15 por cien de los que acogieron a menores foráneos el año pasado eran solteros o divorciados-, que quiere un bebé de menos de dos años -71 por ciento- y nacido en China (1.059 adopciones, el 29 por ciento del total) o Rusia (955 niños que representan el 26,1 por ciento).
Etiopía se erige como el tercer país que más niños da en adopción a padres españoles, con casi medio millar en 2007, más del doble que hace dos años, y se convierte en la primera fuente del continente africano, muy por delante del segundo, la República Democrática del Congo, con apenas 29 adopciones.
Colombia sigue siendo el origen de la mayor parte de los pequeños adoptados en Iberoamérica, lejos de otros países de procedencia tradicionales, como Bolivia y Perú, que mantienen su tendencia a la baja. A pesar de ello, Colombia baja del cuarto al quinto puesto -con 174 niños, 86 menos que en 2006- a favor de Ucrania, que aportó 338, casi dos veces más que en el año anterior.
Por continentes, Asia ya no encabeza el ranking de procedencia de los adoptados, debido a un descenso del 37,8 por ciento en un año, sino Europa del Este, pese a experimentar también un ligero descenso interanual. En los últimos cinco años, más de 23.000 niños nacidos fuera de nuestras fronteras han entrado a formar parte de familias españolas.
A pesar de la caída en adopciones internacionales, que copan ocho de cada diez que se realizan en España, Valcarce señaló que es una práctica «importante y arraigada» que demuestra la «solidaridad» de las familias españolas y que obedece a «las garantías que ofrecemos». También destacó la «gran demanda» existente para adoptar fuera, lo que convierte a España en una de las primeras del mundo en este campo, junto con Estados Unidos y Suecia.