La Razón, 20/08/08 - MADRID- El Papa, advirtió ayer durante el rezo del Ángelus de que en muchos países se registran nuevas «demostraciones preocupantes» de racismo.
El Pontífice manifestó su angustia ante el fenómeno del racismo y adivirtió de que en ocasiones se encuentra vinculado a problemas sociales y económicos, que «sin embargo no pueden nunca justificar el desprecio y la discriminación racial». Benedicto XVI pidió a los fieles rezar para que «en todas partes crezca el respeto a las personas». En el tradicional rezo del Ángelus en Castel Gandolfo, su Santidad destacó la importancia de que los cristianos ayuden a la sociedad civil a «superar toda posible tentación de racismo, de intolerancia y de exclusión, y a organizarse con opciones que respeten la dignidad de los seres humanos». «Una de las grandes conquistas de la humanidad es la superación del racismo», afirmó el Papa.
Además, Benedicto XVI quiso referirse a «los numerosos accidentes de tráfico», que se producen sobre todo en verano, y recalcó que no hay que acostumbrarse a «esta triste realidad».
Así, agregó que ante la gran cifra de muertos en las carreteras, hace falta fomentar un sentimiento de «responsabilidad y madurez», ya que los accidentes en su mayoría se producen «por exceso de velocidad y conductas imprudentes». Conducir un vehículo requiere «sentido moral, y sentido cívico», señaló el Papa, que indicó que la «vida humana es demasiado preciosa» y que es «demasiado indigno del hombre morir o quedarse inválido por causas que, en la mayor parte los casos, se podrían evitar». Finalmente el Pontífice invitó a los fieles a seguir a Cristo cada día «con fe viva, esperanza y caridad».