Forum Libertas, 24/04/09 -
Los docentes de diversos ámbitos de la enseñanza reconocen percibir de sus alumnos un menor conocimiento de la religión y las tradiciones cristianas. Los profesores lanzan un aviso de alarma ante lo que es un desconocimiento profundo de la sociedad y culturas en la que viven los alumnos.
Según una información que publica el diario El Periódico hoy lunes, 20 de abril, no solamente los profesores de religión lanzan la alarma, también muchos docentes de Historia del Arte muestran su inquietud ante la falta de conocimientos de sus alumnos en cuanto a materia religiosa.
El artículo analiza como posible causa la corriente laica que ha restado alumnos a las materias que versan sobre los orígenes del cristianismo, porque, según se desprende de las opiniones de los especialistas, una cosa es el laicismo y otra muy diferente la ignorancia de cuestiones imprescindibles de cultura general que resultan fundamentales para entender la sociedad.
Teresa Vicens, profesora de Iconografía Medieval de la Facultad de Historia de la Universidad de Barcelona, admite que “en los 30 años que llevo dedicada a la docencia, he notado un gran descenso en los conocimientos de cultura religiosa por parte de los alumnos que llegan a la universidad. Esa falta de base afecta negativamente a las posibilidades de aprender algunas épocas y obras, porque es necesario conocer la historia religiosa como cualquier otro hecho cultural”.
Vicens alerta que la mayoría de alumnos “no saben qué son el Antiguo y el Nuevo Testamento, confunden personajes e incluso hay algunos que no acertarían a explicar quiénes son Adán y Eva” y subraya que no son pocos los estudiantes los que “ni siquiera saben por qué se celebra la Semana Santa”. La docente concluye admitiendo que “no se pueden dar por sabidas muchas cosas como se hacía hace unos años”.
El artículo sugiere que nos preguntemos por qué los padres que son ateos o agnósticos no explican a sus hijos los rasgos del cristianismo, simplemente desde el punto de vista histórico y tradicional ya que no por ello se les está inculcando una creencia. Los jóvenes quedan desamparados al no poseer las herramientas suficientes para entender e interactuar con aspectos básicos de nuestra sociedad.
Josep María Escolà, profesor de Cultura clásica de la Universidad Autónoma de Barcelona, también reconoce que “no se puede anular la tradición” como viene realizando el laicismo extremo. Asimismo asegura que educar en religión “no quiere decir profesar alguna fe”.
Los colegios y el calendario escolar
Algunos centros educativos de Cataluña eluden referencias religiosas a las festividad de las vacaciones y llaman “vacaciones de invierno” a las fiestas de Navidad y “vacaciones de primavera” a las de Semana Santa. Asimismo la fiesta del 23 de abril será la de los “Juegos Florales” en lugar de la de Sant Jordi.
De esta forma eluden la referencia religiosa justificando la medida para no herir sensibilidades de otras culturas y confesiones según la posición que se ha tomado desde la dirección el CEIP Cervantes de Barcelona el y el CEIP L'Arenal de Llevant como ejemplo de ello. La directora del CEIP Cervantes, Isabel Nadal, afirma que con esta iniciativa se reforma “la visión laica de la escuela”.
Nadal considera que “cada vez más, sobre todo entre la gente de aquí, esas fiestas se viven de forma más profana”. Además ha sugerido que “este cambio también es un guiño para las familias laicas de Cataluña, que cada vez son más. Por norma general, son más religiosos los inmigrantes que los catalanes”.
La misión de enseñar
La asociación E-Cristians ha iniciado una acción a través de la cual anima a enviar mensajes de quejas al presidente de la Generalitat de Cataluña, José Montilla, y a su consejero de Educación, Ernest Maragall, sobre la supresión por parte de algunas escuelas de las referencias cristianas en el calendario escolar.
El presidente de E-Cristians, Josep Miró i Ardèvol, se ha dirigido tanto a Montilla como a Maragall en sendas cartas para aportar las razones. En ellas Miró i Ardèvol explica que “unas escuelas no pueden ahora imponer ‘inventos’ contrarios a concepciones culturales básicas, sin desfigurar su misión de enseñar”, y concluye “son escuelas que han dejado de ejercer como tales”.
E-Cristians reivindica en el comunicado el restablecimiento de la nomenclatura tradicional cristiana en los calendarios escolares ya que estas referencias “forman parte de una cultura y una tradición integradas en la identidad del país más allá de las confesiones religiosas”. Asimismo considera que Navidad y Semana Santa “son fiestas reconocidas por nuestra sociedad”, y “nadie sabe qué son las ‘fiestas de invierno’ o las ‘fiestas de primavera’”.