Esta semana no fue especialmente cargada de noticias; sin embargo, hay dos o tres de hermoso aliento:
-Ante todo el descubrimiento de la correcta atribución a Velázques de un retrato que se creía de un discípulo, en el Museo Metropolitano de Nueva York. Las noticias del mundo del arte, que además de ser interesantes no suelen tener demasiada urgencia ni cabida, nos llevan sin embargo siempre a meditar en esa grandeza de la creación humana, que paso a paso va tejiendo en el mundo -tan necesitado de belleza- un espejo del rostro de Dios que -incluso cuando se lo quiere negar- llevamos cada ser humano impreso en nuestro ser.
-Y desde otro ámbito cultural, pero también del mundo del arte, en definitiva, el anuncio de un libro que no debería pasar desapercibido: el Hermano Michel Cuypers, de los Hermanitos de Jesús de Charles de Foucauld, publicará próximamente un libro mostrando que ciertas estructuras poéticas del AT, cierto modo de redactar y componer de la Biblia, aparece (siglos más tarde) también en el Corán. Eso muestra el profundo enraizamiento de los dos libros en una misma matriz de "cultura semítica" que puede ser un puente más para poder entablar un diálogo más fecundo y en profundidad con una fe que no deja de ser en algunos puntos pariente de la nuestra, y que en todo caso también busca a nuestro mismo Dios.
-En esa raíz de contemplación religiosa en el mundo de la belleza y del pensamiento, pero también -porque no se oponen sino que se refuerzan- comprometido con los problemas de su tiempo, el Papa dedicó una catequesis a la figura de San Pedro Damián, monje en el corazón del medioevo europeo.
-También una hermosa homilía de SS sobre el valor del símbolo del desierto en el lenguaje bíblico, y en especial en la lectura de Isaías que se leía el domingo anterior.
Y para finalizar, aunque corresponderá a la semana próxima, no puedo dejar de hacer mención, especialmente para los lectores de España, pero que vale también para todos los demás, que se ha convocado ya en estas últimas horas la manifestación por la vida en Madrid, "Capital of life" -como reza el logo-, así que desde ahora y hasta la fecha conviene ir "calentando motores", preparándose los que puedan ir, ofreciéndose los que puedan colaborar en la organización, y rezando todos, desde culaquier rincón del planeta, para que sea ésta una gran marcha, que no sólo alcance la dimensión de las anteriores sino que la sobrepase ampliamente.
Hasta la semana próxima.
Abel Della Costa