La Razón,19/02/10 - El número de niños o jóvenes españoles que son canonizados por padecer una grave enfermedad con fe y entereza, parece que aumenta. En esta ocasión, el congreso de teólogos de la Santa Sede ha aprobado las «virtudes heroicas», primer paso en el proceso de canonización, vividas por el joven valenciano Faustino Pérez Manglano (1946-1963).
Con apenas 15 años, en 1961, la enfermedad de Hodgkin deterioró rápidamente su salud, pero «él asumió su muerte con naturalidad después de dar un testimonio excepcional durante toda su vida y hasta el último momento», ha contado su profesor Salaverri. Falleció el 3 de marzo de 1963, a los 16 años.
El profesor asegura que su alumno «practicó en vida las virtudes teologales y cardinales en un grado superior, convirtiéndose en un auténtico misionero que, incluso tras su muerte, misiona, allí donde alguien se pone en contacto con él». En realidad, «su vida estuvo llena de síes a la Virgen, a una existencia consagrada a Dios, al sufrimiento y también a la muerte».