La Razón,16/03/10 - El «Guernica» de Picasso no saldrá del Centro de Arte Reina Sofía, donde está instalado desde 1992. Así lo decidió ayer el Patronato de este museo y ratificó la ministra de Culura, Ángeles González-Sinde, cortando de raíz cualquier pretensión de que el cuadro se cuelgue en el Museo del Prado. O, más concretamente, en el Salón de Tronos –todavía hoy Museo del Ejército–, como así le hubiera gustado a la dirección de la pinacoteca, aunque se desconoce documento alguno en el que esta propuesta se haya argumentado.
La ministra de Cultura, minutos antes de entrar en la reunión del patronato del Reina Sofía, aseguró que «sólo quiero reiterar que el “Guernica” está bien donde está. El Ministerio apoya absolutamente el discurso del Reina Sofía, y está fuera de toda discusión que el cuadro pertenece al museo y tiene sentido dentro de su colección». Además, González-Sinde destacó «el carácter muy frágil de la pieza, por lo que no debe moverse». De esta manera, el Ministerio da por «zanjado este debate», aunque asegura que «nadie debe prohibir que los críticos de arte y los intelectuales hagan sus reflexiones».
El centro de la colección
El primer argumento para negar cualquier traslado es el de su conservación. «Su delicadísimo estado de conservación y su gran formato impiden todo tipo de traslado fuera del Museo, razón por la cual esta obra nunca ha sido prestada a institución alguna», dice en un comunicado el Reina Sofía.
El segundo argumento y fundamental es que el lienzo «es la obra central en al colección». «En el “Guernica” y el Pabellón de la República se dan cita claves fundamentales de la historia del arte que asumimos como distintivas del Reina Sofía, no sólo en el momento actual, sino desde los inicios de la historia del Museo», continúa el comunicado. El museo ha insistido en que el cuadro es el eje de toda la colección: «La obra de Picasso en sus distintas etapas sirve de principio articulador de nuestro discurso, desde los inicios del siglo XX hasta su muerte en 1973».
El director, Manuel Borja-Villel, sólo ha querido decir que «lo importante es que queda claro que la colección del Reina Sofía se ha hecho alrededor del “Guernica” y de Picasso».
La petición del Prado también ha desconcertado a los ex directores del Reina Sofía, que están preparando una carta en respuesta a las intenciones del Prado. «El cuadro debe seguir donde está. Es una obra fundamental para el Reina Sofía y moverlo es inventar otro museo, porque todo gira en torno a él», dice José Guirao, que fue director del centro.
Esta polémica también ha dejado en entredicho el proyecto de rehabilitación del Salón de Tronos –del antiguo Museo del Ejército– y que en un principio acogería las pinturas de Velázquez que realizó para ese espacio. La indefinición de la propuesta de la dirección del Prado ha llevado a especular con un llamado futuro Museo de la Paz, que acogería obras tan importantes como «La rendición de Breda», de Velázquez, «Los fusilamientos del 3 de mayo», de Goya», y el «Guernica», de Picasso.
Petición nacionalista
Las pretensiones del Museo del Prado han tenido otras consecuencias colaterales, algunas dentro del propio museo. Pilar Sedano, que como responsable del departamente de Restauración del Reina Sofía redactó un informe contrario a cualquier traslado del «Guernica», ocupa la misma responsabilidad actualmente en el Prado, por lo que su opinión queda en entredicho. Otras consecuencias son directamente políticas. La vieja aspiración de los nacionalistas vascos de que el «Guernica» pudiera exhibirse temporalmente en el País Vasco se ha puesto de nuevo encima de la mesa precisamente en un momento en el que el Gobierno de Zapatero necesita del apoyo del PNV y éste se encontrará, como otras veces, con una negativa a su histórica reivindicación.