15 Enero 11 - Roma - Pablo J. Ginés
Como si fuese un seminarista novato, el 13 de enero, se estiraba en el suelo de la iglesia de Allen Hall, ante el altar y el obispo católico Alan Hopes.
En el mismo suelo se estiraban otros dos veteranos ex obispos anglicanos: Andrew Burnham y John Broadhurst. Hopes los ordenó diáconos católicos. Y ayer, en la catedral de Westminster, el arzobispo Vincent Nichols,presidente de los obispos católicos, los ordenó sacerdotes e hizo público el nombramiento oficial, por parte del Papa, de Keith Newton como ordinario para los anglicanos que quieran integrarse en la Iglesia Católica manteniendo elementos de su liturgia y tradición.
Antes de que acabe el año, Newton será el líder de más de 50 clérigos que dejarán el anglicanismo para unirse a este ordinariato, que el Papa ha puesto bajo la protección celestial de la Virgen de Walsingham y del beato John Henry Newman. Burnham y Broadhurst, ahora simples sacerdotes católicos, le ayudarán a formarlos en la plena fe católica. Los tres han sido pastores durante muchos años y conocen a la mayoría de estos hombres. Y después irán llegando los laicos. Habrá mil obstáculos prácticos para el ordinariato, y Newton deberá superarlos.
Ayer se mostraba feliz: «no veo mi recepción en la Iglesia Católica como una ruptura radical sino como parte de una peregrinación que empezó en mi bautismo. Desde adolescente he deseado y rezado pidiendo la unión corporativa con la Iglesia Católica». Edwin Barnes, que fue obispo anglicano y el 21 de enero se hará católico junto con su esposa Jane (y sacerdote el 5 de marzo) escribe en su blog: «para mí, esto es la plenitud de lo que buscaba la Reforma y la Contrarreforma, es decir, la renovación de la fe, pero no a través del cisma, sino empezando a reunir la Iglesia, el Cuerpo de Cristo. Viví la Segunda Guerra Mundial, y lo que ahora pasa me parece igual de histórico».
Barnes y el también ex obispo anglicano, David Silk, ayudarán a Newton como sacerdotes en el Ordinariato que ayer nació. Se espera que este año se creen al menos tres ordinariatos similares en Canadá, Estados Unidos y Australia y quizá más adelante, en países africanos y asiáticos.