La ofrenda floral a la Virgen de los Desamparados es un acto de devoción a la patrona de Valencia que se celebra desde el año 1945. Por aquella época, las falleras dejaban los ramos de flores a los pies de la imagen de la Virgen, junto al altar mayor de la Real Basílica.
Como cada año era mayor el número de falleras que ofrecían sus ramos a la Virgen, en el año 1947 se decidió que la ofrenda tuviera lugar en la Plaza de la Virgen, depositando las flores en un bastidor de madera que cubría los frontales de la Basílica.
A partir del año 85 se encargó al artista fallero José Azpeitia la creación de una gigantesca imagen de la Virgen, con un entramado de madera destinado a acoger los ramos de la ofrenda. En la ofrenda, participan 60.000 falleros y falleras, y 32.000 niños, agrupados en 383 comisiones falleras, a las que acompañan 10.000 musicos.
Las mujeres se visten con reproducciones de trajes del siglo XVIII y XIX. Cada mujer lleva un ramo de flores con el que se confecciona un gigantesco tapiz que forma el manto de la Virgen, en la enorme imagen de la patrona de Valencia que se coloca en la Plaza de la Virgen. El diseño del manto cambia cada año, y se mantiene en secreto hasta que, con el paso de las horas, los ramos de flores lo van descubriendo.
Muchas falleras viven los momentos de mayor emoción a la entrada de la Plaza de la Virgen, cuando contemplan la imagen de la Virgen y no pueden contener el llanto.
Veintiséis trabajadores, llamados "vestidores", se encargan de recoger los ramos de las falleras y colocarlos en el lugar adecuado para confeccionar el manto de la Virgen.
La fotografía muestra una vista desde atrás (la más decorada) de la imagen de este año 2011.