
El P. Senén Gándara Mandianes, de 68 años de edad, misionero comboniano, se ha ido a la casa del Padre en el cielo, en la madrugada del día 25 de marzo, fiesta de la Anunciación.
Este gran misionero trabajó cinco años en las misiones del Togo y treinta años en las misiones de la selva de la R.D. del Congo. Evangelizador y sacerdote devoto de la Virgen María, trabajó mucho y bien en el desarrollo humano y social en favor de las personas africanas con las que convivió y se hizo uno de los suyos: construyó Capillas, escuelas, centros de salud, casas de los misioneros, puentes y carreteras; saneó fuentes y pozos de agua; como mecánico y electricista sabia arreglar lo estropeado. Todo lo que tenía lo compartía con sus gentes pobres a los que ayudaba y se entregaba; por eso, todos lo querían. Alegre, jovial, optimista, buen misionero.
Pero un cáncer de páncreas detectado el verano pasado en su misión del Congo, le hizo venir a España, y a pesar de los tratamientos médicos, la enfermedad ha podido. Ahora descansará en la paz del paraíso prometido por Jesucristo a todos los que por Él lo dejaron todo.