Ciudad del Vaticano, 10 May. 11 (AICA)
La Congregación para las Causas de los Santos analiza declarar doctor de la Iglesia católica a San Juan de Ávila, el llamado Apóstol de Andalucía, predicador y místico español que descendía de judíos conversos y fue amigo de San Ignacio de Loyola. El anuncio lo podría realizar Benedicto XVI en agosto en ocasión de la Jornada Mundial de la Juventud.
Unos 30 cardenales y obispos que integran la Congregación están muy cerca de aprobar esta declaración y designar al que será el trigésimo cuarto ‘doctor’ en la historia de la Iglesia.
Este título distingue a personalidades religiosas que mostraron en su vida y en sus obras particulares dotes de iluminación de la doctrina católica sea por fidelidad, divulgación o reflexión teológica.
Los doctores de la Iglesia ejercieron una influencia especial sobre el desarrollo del cristianismo, sentando las bases de la doctrina sucesiva.
En la nómina de los 33 figuran, entre otros, San Gregorio Magno, San Agustín, San Juan Crisóstomo, San Francisco de Sales, San Antonio de Padua y Santa Teresa de Ávila.
La última persona que fue proclamada “doctor de la Iglesia” fue santa Teresa de Lisieux o Santa Teresita del Niño Jesús, la proclamó Juan Pablo II el 19 de octubre de 1997, después del anuncio dado durante el viaje a Francia para la Jornada Mundial de la Juventud de París. Ella fue la primera figura honrada con tal reconocimiento después de que, en 1972, Pablo VI bloqueó las concesiones del título de ‘doctor’ o ‘maestro’
Juan de Ávila, místico y escritor, amigo de Ignacio de Loyola y consejero de Teresa de Ávila, fue un religioso muy estimado en la España del siglo XVI y escribió famosas cartas al Concilio de Trento sobre la situación de los sacerdotes. Tras siglos de olvido, su canonización en 1970 por el papa Pablo VI, despertó el interés en su figura.
El estudio de los informes sobre los futuros doctores de la Iglesia es una de las tareas de la Congregación para las Causas de los Santos y debe pasar además por la Congregación para la Doctrina de la Fe, que en este caso dio hace tiempo su opinión favorable.
La causa de doctorado fue tomada por la Conferencia Episcopal Española, a petición del obispo de Córdoba, monseñor Infantes Florido, en 1989.
La elección de anunciar la nueva proclamación esperará luego a Benedicto XVI, que podría hacerlo en ocasión de la Jornada de la Juventud en Madrid para después formalizar el reconocimiento mediante una Carta Apostólica.
San Juan de Ávila
San Juan de Ávila nació en Almodóvar del Campo, Castilla la Nueva, el 6 de enero de 1500, era de ascendencia judía y sus padres poseían unas minas de plata en Sierra.
Fue uno de los más influyentes y elocuentes sacerdotes de la España del siglo XVI, amigo de San Ignacio de Loyola y consejero espiritual de Santa Teresa, San Juan de Dios, San Francisco de Borja, San Pedro de Alcántara y Fray Luis de Granada. Este último escribió su biografía. Escritor insigne, dejó famosos tratados de ascética.
Empezó a estudiar leyes en Salamanca en 1514, pero lo dejó empujado por su devoción y se retiró a su natal Almodóvar, donde hizo vida de dura penitencia. Escribió un célebre comentario al salmo XLIV “Audi filia et vide”, para una señora convertida por él, que fue publicado en Alcalá clandestinamente en 1556 y más tarde ampliado.
Juan de Ávila se ofreció al obispo de Tlaxcala, Juan Garcés, para ir a Nueva España—México como misionero en 1527, pero el arzobispo de Sevilla, Alonso Manrique, le pide que se dedique a la evangelización en su diócesis, mereciendo por eso el título de ‘apóstol de Andalucía’. Convencido de la necesidad de la reforma, y para llevarla adelante creía en reformar al clero, para lo cual funda seminarios y universidades.
Su enorme ascendiente como predicador provocó envidias y algunos clérigos lo denunciaron ante la Inquisición sevillana en 1531. Desde ese año hasta 1533, Juan de Ávila estuvo encarcelado y fue procesado por la Inquisición.
En Montilla se instala en 1544 donde desde su casa, escribe, habla, recibe a sus discípulos, sale para predicar algunas misiones, hasta su muerte el 10 de mayo de 1569.
San Juan de Ávila fue declarado patrono del clero secular español en 1946 por Pío XII y canonizado en 1970 por Pablo VI.
Pedirán que la iglesia donde está san Juan de Ávila sea basílica
El obispo de Córdoba monseñor Demetrio Fernández solicitará a la Santa Sede que declare basílica la actual iglesia de la Encarnación, en la ciudad de Montilla, donde se encuentra el sepulcro de san Juan de Ávila. La solicitud tiene relación con el posible nombramiento de doctor de la Iglesia del santo, apóstol de Andalucía.
Hoy, 10 de mayo, el obispado de Córdoba, coincidiendo con la celebración de la fiesta de san Juan de Ávila, explicará a los medios de comunicación algunas noticias relativas al santo. Concretamente, hablará sobre su posible nombramiento como doctor de la Iglesia y acerca de la solicitud a la Santa Sede para declarar basílica la iglesia de la Encarnación de Montilla.
La iglesia en la que está enterrado fue cedida en usufructo gratuito a la diócesis de Córdoba por la Compañía de Jesús. +