«El talento de un genio, la fe y la tenacidad de un pueblo y la admiración de millones de personas —se lee en el folleto de presentación de la muestra «Gaudí y la Sagrada Família de Barcelona. Arte, ciencia y espiritualidad»— han transformado un proyecto visionario concebido en el siglo XIX y considerado entonces una utopía en realidad». Hemos pedido al organizador de la muestra, el arquitecto Giralt-Miracle, que nos hable del templo expiatorio de Barcelona, nacido —como el Sagrado Corazón de París— para «hacer agua pura con agua sucia, agua joven con agua antigua (...) almas claras con almas turbias» (Charles Péguy).
¿Cuándo se encontró con Gaudí?
Mi vida quedó marcada por su presencia. Mi escuela estaba cerca del Parque Güell, un lugar donde de niños íbamos a jugar. El despacho de mi padre no distaba mucho de Casa Vicens; mi doctor se hallaba cerca de la Pedrera y el médico de mi madre no estaba lejos de la Batlló. Luego, durante los años universitarios, ha sido natural profundizar su obra bajo el aspecto artístico y técnico.
El artista catalán no es solo un "espíritu excéntrico" de estilo extravagante; como subraya la muestra. La belleza de sus obras tiene fundamentos matemáticos precisos.
Lo que impresiona a primera vista, de la obra de Gaudí es el dato estético, pero para comprender mejor su arte es necesario descubrir sus raíces. Al hacerlo se descubre que su obra no es de ninguna manera “ingenua”. Aplicó a sus arquitecturas la matemática, el cálculo y la geometría, visibles en los arcos parabólicos, en las figuras geométricas de doble curvatura (cónicas, paraboloides e hiperboloides). No se debe olvidar que toda la exuberancia de las formas arquitectónicas siempre tiene un fundamento racional y responde a una base científica.
¿Cómo se están desarrollando los trabajos de las partes de la basílica aún en construcción?
En los últimos años la investigación científica ha llevado a un mejor conocimiento de la definición del proyecto, lo cual ha permitido acelerar los trabajos. Todo esto, además, ha sido posible también gracias al apoyo proveniente de un número cada vez mayor de peregrinos que todos los años la visitan. Desde la dedicación del Papa —el 7 de noviembre de 2010— hemos registrado un crescendo de visitantes. Estos datos positivos permiten calcular que se acerca el fin de los trabajos: según el equipo técnico, alrededor de 2026 (año del centenario de la muerte de Gaudí) o 2030.
¿En qué fase se halla el debate sobre la conveniencia de hacer que pase un tren de alta velocidad bajo la basílica?
Se ha decidido insistir sobre todo en la necesidad de realizar esta obra pública considerada necesaria para facilitar las conexiones entre España y el resto de Europa. Pero no se han tenido en cuenta las posiciones de la Iglesia y de la opinión pública. Hay que decir, sin embargo, que para la realización de la obra, se han garantizado todas las medidas de seguridad.
¿Qué itinerario aconsejaría a una persona que quisiera acercarse al arte de Gaudí?
Le aconsejaría que comenzara por la visita a la arquitectura civil, y que prosiguiera con el Parque Güell, donde se entabla un auténtico diálogo entre naturaleza y arquitectura. Para concluir con la Sagrada Familia, que es la síntesis del lenguaje artístico y técnico de su obra.
¿Cuál obra del artista catalán le gusta más?
La cripta de la Colonia Güell, que se encuentra en una pequeña localidad a veinte kilómetros de Barcelona: Santa Coloma de Cervelló. Creo que esta cripta es potencialmente la anticipación del sistema de construcción de la Sagrada Familia. Y también pienso que la cripta contiene en sí misma el sentido del arte de Gaudí, aunque aún con un lenguaje artístico primitivo.
Silvia Guidi
24 de noviembre de 2011