Tras la caída del Muro de Berlín, un grupo de amigos viajó a países comunistas de Europa del Este, como Lituania. Allí descubrieron que los cristianos no habían tenido acceso a ningún libro religioso desde hacía años.
Juan Miguel Montes
Socio-Fundador de “Luci Sull' Est”:
“Nos encontramos con muchos católicos que no sólo se alegraban de lo que había sido hecho, sino que querían que se prolongase una acción -visto que ya eran los tiempos finales de la Unión Soviética y estaba habiendo más espacios objetivamente- se prolongase una acción, una colaboración entre ellos y nosotros”.
Nació así “Luci Sull' Est”. Desde entonces han distribuido gratuitamente más de cuatro millones de libros religiosos en todo el mundo. Entre todos ellos destaca “Fátima: ¿Un mensaje de tragedia o de esperanza?”, con un millón de ejemplares regalados.
Su objetivo es que todos los cristianos que habían vivido sin libertad religiosa tengan acceso a textos sobre Dios. Quieren que esos libros se conviertan en “La Luz de Oriente”.
En la actualidad, continúan con esta labor pero su objetivo se ha ampliado a otros lugares.
“Comenzaron a pedirnos que hicieramos lo mismo que ya hacíamos en los países del Este, que era llevar una imagen, (...), una imagen peregrina de la Virgen de Fátima, también a parroquias en Italia, hospitales, cárceles, asilos de ancianos, escuelas...”
“Luci Sull' Est” trabaja en más de 20 países. Sus publicaciones llegan a lugares en conflicto comoAfganistán o Irak, donde son de mucha ayuda los capellanes militares.
“Hemos mandado bastante material religioso, ya sea para las tropas italianas, ya sea para la población local cristiana, ya sea para musulmanes de buena voluntad que existen y se interesan tambien por estas cosas”.
Pero no sólo envían libros. En 2010 terminó la construcción de la catedral de Karaganda, la cuarta ciudad más grande de Kazajistán. “Luci Sull' Est” pidió donativos para realizar las obras de este templo y consiguió 200.000 euros.
Kazajistán limita al norte con Rusia y al este con China. En Karaganda hubo un campo de concentración soviético donde miles de cristianos fueron asesinados por su fe. Por eso, los obispos decidieron que era el mejor lugar para levantar una gran iglesia que recordase a los mártires.
“Luci Sull' Est”organiza conferencias sobre la persecución de cristianos.
“En China, en este momento, existen obispos que estan en prisión. De los cuales no se habla y queremos que se hable para no repetir algo que es muy triste y que había dicho un obispo en el tiempo del comunismo, antes del 89: “el silencio de la Iglesia ha caído sobre la Iglesia del silencio””.
“Luci Sull' Est” no se cansa de difundir libros religiosos. Allá donde alguien tenga la necesidad de leer textos sobre Jesucristo podrá contactar con esta asociación.