«El fundamentalismo es siempre una falsificación de las religiones, porque Dios invita a crear paz en el mundo y es responsabilidad de las religiones en el mundo crear la paz. En la imagen de los otros respetamos la imagen de Dios». Lo dijo el Pontífice durante el vuelo hacia la República Libanesa.
El Medio Oriente ha empezado un nuevo camino, una nueva fase histórica, cuyo resultado es incierto pero hay esperanza por un futuro en el que se afirmen los valores de la libertad y del respeto recíproco. Es lo que dijo a la Radio Vaticana el nuncio apostólico en Líbano, monseñor Gabriele Caccia, el día de la llegada del Papa.
«Creo -dijo el representante del Papa- que es importante saber y recordar que los cristianos en el Medio Oriente no llegaron como misioneros siguiendo imperios coloniales. Los cristianos están aquí desde que nació el cristianismo».
«Forman parte -añadió- de la sociedad oriental, han construido, junto a los demás, el rostro de esta sociedad. Por ello, pienso que hay que recordar el papel que los cristianos siempre han jugado en estas regiones, y que jugarán en el futuro».
«Creo que el Medio Oriente ha empezado un camino del cual no sabemos todavía cuál será el resultado, pero hay muchas esperanzas, mucha ilusión, por tener sociedades en las que los valores de la dignidad de la persona, de la libertad, de la no discriminación sean valores comunes a todos», concluyó.